Entrar Via

La amada Luna del Alfa sin corazón romance Capítulo 474

La mano de Gideon se deslizó de mi muñeca hasta mi cintura; y sus dedos se desplegaron contra mi costado. Me atrajo más cerca hasta que mi pecho tocó el suyo, con nuestras piernas entrelazándose bajo el agua mientras nos manteníamos a flote.

Escuché la marcada inhalación de Sebastian y, al instante, estuvo justo detrás de mí, casi tocándome.

Volví a mirarlo. Sus ojos estaban oscuros y hambrientos; su mandíbula, tensa por los celos y el deseo. Me deseaba. Ambos lo hacían. Eso era más que evidente. Podía sentirlo en la forma en que las yemas de los dedos de Sebastian rozaban mi cadera, apenas un toque, como si ni siquiera tuviera la intención de hacerlo, aunque ambos sabíamos que sí.

Podía verlo en la forma en que Gideon me miraba fijamente desde abajo de sus cejas oscuras; observándome, esperando a que tomara una decisión que yo nunca pedí tomar.

Ambos estaban esperando. Ambos observando. Ambos queriendo que eligiera a uno de ellos, como si yo hubiera dicho alguna vez que elegiría a alguno.

Me dio rabia.

Mi loba se agitó, complacida por la atención.

—Preferiría a nuestro compañero —dijo—. Pero los dos estarían bien, ¿no crees? Dos Alfas, ambos obsesionados contigo...

Me tensé y mis mejillas ardieron.

—¡No digas eso!

—¿Por qué no? Tampoco es que no se te haya pasado por la cabeza antes.

—Ese es el punto. No ha pasado —rodando los ojos, empujé a ambos Alfas y nadé hacia el otro lado de la poza. Podía sentir sus miradas sobre mí mientras salía del agua y comenzaba a recoger mis cosas.

Detrás de mí, escuché a Gideon decirle algo a Sebastian. Fue en voz baja y con un tono casi de advertencia, a lo que Sebastian le respondió algo de inmediato. No me molesté en captar las palabras de ninguno de los dos.

Después de vestirme, lo cual fue una lucha al tener la piel tan mojada y no contar con forma de secarme adecuadamente, me agaché junto a la poza y comencé a recolectar las plantas de Velo de Luna. Salieron con facilidad, con raíces y todo, y las agrupé con cuidado en mis manos, asegurándome de no dañarlas para poder trasplantarlas más tarde. Quería estudiarlas en su estado natural para ver si sería posible cultivarlas para la medicina de Bjorn.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La amada Luna del Alfa sin corazón