Obviamente, Cástulo había ido esa noche por Paulina.
Al verla, fijó su mirada en su rostro y le dijo con voz suave: —Tanto tiempo.
En realidad, se habían visto el mes pasado en una reunión de representantes empresariales organizada por el gobierno.
A Paulina no le parecía que hubiera pasado tanto tiempo.
Pero como Cástulo lo dijo así, ella respondió con una sonrisa: —Sí, tanto tiempo.
Ella y Armando todavía no se divorciaban oficialmente. Al ver que la expresión de Paulina hacia él era de “más que conocidos, pero menos que amigos”, Cástulo bajó la mirada con una sonrisa resignada y se limitó a hablar de trabajo. Para no molestarla, no tocó ningún otro tema.
Paulina estaba muy ocupada, así que después de charlar un rato con Cástulo, se fue con Jaime a platicar con otras personas.
Cástulo se quedó mirando su espalda y tardó un buen rato en retirar la vista.
Paulina estaba tan concentrada en el trabajo que ni siquiera peló a Mercedes y su familia.
Pero ellas no le quitaban los ojos de encima.
Jaime era el soltero de oro del momento; en el evento había muchísimas mujeres queriendo acercarse a él, pero Jaime no les daba entrada y se mantenía pegado a Paulina como chicle.
Alicia y Rosalinda lo veían todo y, aunque se morían de coraje, tenían que admitir que Jaime... de verdad estaba muy clavado con Paulina.
Beatriz apretó la copa que tenía en la mano, disimulando su tensión.
Cuando el banquete estaba por terminar y Paulina y Jaime se iban, su mirada cruzó por un instante con la de Mercedes y los suyos, pero la apartó de inmediato como si no existieran.
Pero para Alicia y las demás, esa mirada fue puro desprecio y burla.
Alicia estaba que echaba humo: —¿De qué se cree tanto? ¡A ver cuánto le dura el gusto!
Jaime estaba loco por ella, y ahora Armando también tenía la atención puesta en ella. Viendo cómo ellas se morían de nervios porque Armando ya no les hacía caso...
¿Cómo no iba a estar engreída Paulina?
Si Mercedes no lograba recuperar a Armando, Paulina se iba a poner todavía más insoportable.
¿Y a poco Mercedes no lo sabía?
Apretó las manos con fuerza.
En el fondo, ella estaba más desesperada que todas ellas juntas.
A la mañana siguiente, Mercedes se presentó en el Grupo Frías.
Armando estaba en su oficina revisando unos documentos. Al verla entrar, se detuvo un momento: —¿Qué haces aquí?
Mercedes sonrió levemente: —Hace mucho que no te veía, quería venir a saludarte.
Miró los papeles en su mano y preguntó: —¿Estás muy ocupado?
—Sí —Armando cerró la carpeta—. Tengo una junta en un rato.
Mercedes mantuvo la sonrisa: —No te preocupes, te espero.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Autora muchas gracias por la novela pero dele algo de acción a la potra con todos los malos...
Estuve 3 meses sin leer esta historia porque avanza muy despacio y que decepción leer que la trama vuelve a la misma m......
Que mierda, esto lo último ya me rindo no puedo con esta historia de verdad que atraso de mierda...
esperar toda una semana para leer 6 capítulos con la misma porquería!!!! AUTORA no tienes un ápice de respeto por los lectores!!!!...
Y retroceder nada de avanzar que pendejada...
Y volvemos a lo mismo! Otro accidente y justo está la Mercedez para salvar a Armando y nuevamente el imbésil caerá en remordimento de conciencia y volverá con l Vivaceta de la Mercedez.... Para mi que esos 2 accidentes han sido arregaldos......
Ningún giro importante en la trama, ya que se sepa quien es paulina...
Y no hay más capítulos, quedé con las ganas de un buen fin para Paulina y un buen escarmiento para los lobos y Saavedra los odie mucho y sobre todo a mercedes...
Estuve emocionada con estos capitulos pensado que por fin se iba a saber que Paulina es la esposa de armando y que la otra es la metida , pero como siempre la aurora solo nos ilusiono. Ya estamos en el capítulo 677 será que estoy va más haya del 1000 mmm . Me toca aguantar porque quiero ver que va ser la aurora para hacer que Paulina vuelva con armando .......
Super narcisista la Mercy, dios q me sacan y ese Orlando peor q un perro faldero...