Aunque en los últimos dos o tres meses Mercedez casi no se había reunido con el grupo, para Alfredo, era un hecho que Armando y Mercedez se veían a cada rato.
Por eso, al ver que, ahora que todos estaban por fin juntos, lo primero que hacían era ponerse a platicar entre ellos, se le hizo fácil echarles carrilla.
Al escuchar esto, la mirada de Mercedez se ensombreció por una fracción de segundo, pero enseguida se rio y contestó sin rodeos:
—¡Qué exagerado! Últimamente ni nos hemos visto tanto.
Respondió así sabiendo que a veces la verdad es lo menos creíble.
Incluso si le creían, pensarían que no se veían simplemente porque tenían mucho trabajo, y jamás sospecharían que las cosas entre ellos andaban mal.
Y tal como lo imaginó, Alfredo soltó una carcajada y dijo:
—Bueno, bueno, ya no los molesto. Síganle, pues.
Rápidamente, la conversación cambió de rumbo.
Esa misma noche, después de terminar su jornada laboral, Paulina acababa de llegar a su casa. Estaba a punto de meterse a bañar cuando recibió un mensaje de Castulo; le avisaba que Estela había regresado a la ciudad y que la niña la extrañaba mucho y quería verla.
Al leer el mensaje, Paulina checó su agenda y vio que tendría libre la hora de la comida del día siguiente, así que aceptó encantada.
Al mediodía siguiente, llegó puntual a su cita.
Estela de verdad adoraba a Paulina. A pesar de que apenas habían hablado en los últimos seis meses, no actuó nada tímida con ella; en cuanto la vio, salió corriendo a abrazarla.
—¡Señora Romo!
Estela había crecido un poco. Paulina se agachó para devolverle el abrazo con mucho cariño y luego le entregó el regalo que le había comprado.
Enseguida, Estela se puso a platicarle sin parar todas las cosas emocionantes que le habían pasado.
Paulina se sentó a su lado y la escuchó con atención.
Castulo les pasó el menú sin decir palabra.
Después de pedir la comida, Estela ya estaba medio ronca de tanto platicar, pero, después de darle un trago a su agua, se preparó para seguir contando sus anécdotas. Castulo miró a Paulina y sonrió en silencio.
Paulina le devolvió la sonrisa y le acarició la mejilla a la niña.
Estuvieron comiendo y platicando un buen rato, pero Paulina tenía que regresar al trabajo, así que se preparó para despedirse.
A Estela le dio tristeza que se fuera; antes de que saliera, corrió a abrazarla.



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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Autora muchas gracias por la novela pero dele algo de acción a la potra con todos los malos...
Estuve 3 meses sin leer esta historia porque avanza muy despacio y que decepción leer que la trama vuelve a la misma m......
Que mierda, esto lo último ya me rindo no puedo con esta historia de verdad que atraso de mierda...
esperar toda una semana para leer 6 capítulos con la misma porquería!!!! AUTORA no tienes un ápice de respeto por los lectores!!!!...
Y retroceder nada de avanzar que pendejada...
Y volvemos a lo mismo! Otro accidente y justo está la Mercedez para salvar a Armando y nuevamente el imbésil caerá en remordimento de conciencia y volverá con l Vivaceta de la Mercedez.... Para mi que esos 2 accidentes han sido arregaldos......
Ningún giro importante en la trama, ya que se sepa quien es paulina...
Y no hay más capítulos, quedé con las ganas de un buen fin para Paulina y un buen escarmiento para los lobos y Saavedra los odie mucho y sobre todo a mercedes...
Estuve emocionada con estos capitulos pensado que por fin se iba a saber que Paulina es la esposa de armando y que la otra es la metida , pero como siempre la aurora solo nos ilusiono. Ya estamos en el capítulo 677 será que estoy va más haya del 1000 mmm . Me toca aguantar porque quiero ver que va ser la aurora para hacer que Paulina vuelva con armando .......
Super narcisista la Mercy, dios q me sacan y ese Orlando peor q un perro faldero...