Al día siguiente, Paulina y Jaime asistieron juntos a una fiesta de gala.
Poco después de que llegaron, también hizo su entrada Mercedez acompañada de sus familiares.
En cuanto entraron, vieron a Paulina y a Jaime a unos metros de distancia.
Al notar la presencia de Paulina, a Alicia y a Rosalinda se les descompuso la cara.
La razón era simple: Paulina traía puesto el mismo vestido que Mercedez había querido comprarse unos días atrás.
Ese vestido costaba más de un millón de pesos. En otros tiempos, Mercedez se lo hubiera comprado sin pensarlo.
Pero esta vez...
Además del vestido, la pulsera y el collar que llevaba Paulina eran piezas exclusivas de diseñador, valuadas en casi diez millones de pesos.
Aunque el vestido y las joyas de Mercedez también eran nuevos y de marca, en cuanto a precio, no le llegaban ni a los talones a lo que traía Paulina.
En eventos pasados, Mercedez había lucido joyas y vestidos carísimos, lo que, sumado a su innegable belleza, había dejado a muchos boquiabiertos, convirtiéndola en un referente de moda para las mujeres de la alta sociedad de la ciudad.
Al notar que el atuendo de Mercedez de esa noche, aunque bonito, era bastante más modesto en comparación con lo que solía usar, los demás invitados empezaron a murmurar a sus espaldas.
Los chismes no se hicieron esperar; todos especulaban sobre por qué Mercedez iba vestida de forma tan sencilla, si acaso ella y Armando estaban peleados, o si Armando ya no le daba dinero para sus lujos, entre otras cosas.
Además, alguien se acordó de que Armando y Mercedez ya tenían un buen rato sin asistir juntos a una fiesta.
En el pasado, rara vez se veía a Armando sin Mercedez a su lado.
En el círculo de la alta sociedad, todos eran astutos y observadores.
Al percibir este cambio, fueron muchos menos los que se acercaron a saludar a Mercedez y a su familia durante la gala.
—Oye, ¿el vestido y las joyas que trae puestos de verdad se ven corrientes?
A decir verdad, Paulina tampoco era una experta en alta costura ni en joyería.
Ante la pregunta de Jaime, echó un vistazo hacia Mercedez y luego negó con la cabeza:
—La verdad, no tengo idea.
—Es que, con lo extravagante que era antes, si tuviera ropa más cara dudo que no la usaría. ¿Será que de verdad les pasó algo? —preguntó Jaime.
Paulina se encogió de hombros, dando a entender que no sabía nada al respecto.
Jaime frunció el ceño, intrigado:
—¿Crees que de verdad tengan problemas? No creo, ¿o sí? Qué raro que no me haya enterado de nada...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Y... volvemos otra vez al principio...
Da vuelta en lo mismo. Ya estoy aburrida con la trama....
Y seguimos con las mismas porquerías de capítulos.... NO AVANZA NADAAAAAAAA...
Otra semana más esperamdo nuevos capítulos, para leer pura porquería... Esta novela ya no sirve ni para papel Confort! Es de esperar que no finalice la novela con la tonta de Paulina perdonando al infeliz de Armando, quien se revuelca como quiere con su Amante ante los ojos de medio mundo.......
Autora muchas gracias por la novela pero dele algo de acción a la potra con todos los malos...
Estuve 3 meses sin leer esta historia porque avanza muy despacio y que decepción leer que la trama vuelve a la misma m......
Que mierda, esto lo último ya me rindo no puedo con esta historia de verdad que atraso de mierda...
esperar toda una semana para leer 6 capítulos con la misma porquería!!!! AUTORA no tienes un ápice de respeto por los lectores!!!!...
Y retroceder nada de avanzar que pendejada...
Y volvemos a lo mismo! Otro accidente y justo está la Mercedez para salvar a Armando y nuevamente el imbésil caerá en remordimento de conciencia y volverá con l Vivaceta de la Mercedez.... Para mi que esos 2 accidentes han sido arregaldos......