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La Luna no deseada por el Alfa romance Capítulo 470

Elara

—¡DAME EL PODER DE LA FISURA! —me gritó tan cerca de la cara que la saliva me salpicó la piel. La conversación con mi mamá fue cortada de pronto. Me costó todo lo que tenía mantener el rostro sin reacción.

Así que mi mamá estaba en mi cabeza, diciéndome que estaba lista. Cualquier carajo que eso significara, y mientras tanto esta chica me escupía encima. De verdad me empezaba a fastidiar tanta mierda vaga y quería respuestas de una puta vez. Pero algo que mis dos padres me habían enseñado era que no reaccionar resulta más molesto para el rival que engancharse en la conversación y tener razón. Cuando todo esto terminara, mi mamá y yo íbamos a hablar. No me importaba si era un producto de mi imaginación en una situación estresante, íbamos a tener una conversación seria.

Pero primero, la perra psicópata.

Hice un poco de fuerza contra las ataduras de tierra que me envolvían el cuerpo. Necesitaba saber qué tan apretada estaba sujeta. Me miraba fijo, esperando la respuesta que quería. Eso nunca iba a pasar. Si ese lugar era tan importante para las brujas y se suponía que era para compartirse entre todas, la pequeña dictadora podía irse al carajo. Percibí que se impacientaba y eso me dio una pequeña satisfacción sádica. Cuando se movió, seguramente para gritarme otra vez, yo hablé primero. Copyright ©️ 2025 Miss L Writes and Ember Mantel Productions

—Así que vas a exigir acceso a algo que no te quiere, a una persona que acabas de conocer y a la que ni siquiera te has dignado a decirle tu nombre. Necesitas a alguien que te enseñe mejores modales, brujita. La Fisura no vino a ti, vino a mí. Has lastimado a mucha gente que me importa. No te lo mereces. —Usé el mismo tono condescendiente que ella.

Necesitaba ganar tiempo. Lo único que podía hacer era ganar tiempo. Quizá me contara su plan, o por lo menos me diera una idea de lo que estaba hablando. Estaba claro que me necesitaba o ya estaría muerta. Tal vez Ben y los muchachos tuvieran oportunidad de despertar y ayudarme a descifrar lo que decía esa chica para detenerla.

Empezó a caminar de un lado a otro detrás de mí. La escuché intentando controlar la respiración. Por lo menos estaba aprendiendo que yo no respondía bien a las exigencias. Ningún Alfa lo hace. Quedaba fuera de mi línea de visión, así que me concentré en la Fisura frente a mí.

Con los dedos de los pies en el borde, sentí el pulso de energía bajo la piel. Era agradable, como la descarga de cafeína de la primera taza de café de la mañana. Las raíces que me tenían inmovilizada tampoco se sentían hostiles. Me envolvían, pero no había daño en mi piel ni tensión en mis miembros. Se sentía más como armadura que como jaula.

Trataba de no sonar loca ante mí misma mientras pensaba como Brianna. La tierra era su elemento, ella podía sentir todas esas vibraciones y cosas. Hablaba como si la tierra y todos los elementos fueran seres conscientes que podían pensar y sentir por sí mismos.

¿Tal vez yo podía sentir algo de eso como Alfa de la tierra que ella había elegido para vivir?

Un destello de una de las piedras rojas que sobresalían de la pared del peñasco frente a mí me llamó la atención. Fue tan rápido que pensé que era un truco de la luz. Pero entonces volvió a pasar.

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