Entrar Via

La Luna no deseada por el Alfa romance Capítulo 99

—¿Crees que puedes escapar de mí tan fácil, corderito?

Ryker tenía la cara hundida en el hueco de mi cuello y su aliento caliente me humedecía la piel. No llegaba a tocarme, pero rozaba apenas mi hombro con la nariz y sentí un estremecimiento en todo el cuerpo; no pude evitar el temblor que me recorría. Su voz sonaba distinta, más grave, más cruda y con un matiz metálico, como si no la hubiera usado en mucho tiempo. Cuando se apartó, entendí por qué.

Tenía los ojos rojos como la sangre. Aquel no era Ryker, era su lobo. Así era peligroso, y no de una forma divertida. Seguramente aquella era la última imagen que veían sus víctimas. El corazón se me aceleró. ¿Decidieron que no me quieren o no me necesitan y les resultaba más fácil matarme que rechazarme y mandarme a casa? No quería morir, pero tampoco le tenía miedo.

Se acercó hasta que nuestras narices se tocaron. Su pecho subía y bajaba con fuerza.

—No nos das órdenes. No le rendimos cuentas a nadie. Nos perteneces y este es tu hogar ahora. No vas a ir a ningún lado, así que mejor sácate esa idea de la cabeza.

Sus movimientos no encajaban con lo que decía. Sus palabras eran duras y exigentes, pero me recorrió la cara despacio con la punta de la nariz y deslizó las manos por mis brazos descubiertos con una caricia suave, como si fuera un amante. Estaba muy confundida y abrumada por todo lo que sentía.

—Tú... tú... no me... quieres —susurré y dejé de respirar cuando se detuvo de nuevo en el hueco de mi cuello y aspiró—. Solo averigua cómo rechazarme para que los dos podamos acabar con este martirio —murmuré —. Entonces podrás estar con quien se te pegue la gana.

—Lo que queremos es que nuestra compañera deje de ser tan complicada y aprenda a obedecer.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Luna no deseada por el Alfa