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La Mujer Que Nunca Fui (de Alut) romance Capítulo 311

Capítulo 311: Tus hijas serán mujeres...

Armando iba entrando al lujoso penthouse de Esteban y, al hacerlo, se llevó una fuerte impresión al ver el desastre que su amigo estaba provocando ahí dentro. El hombre había sido llamado por el administrador, ya que, tal como en otras ocasiones, Esteban estaba incontrolable.

El amigo, conforme entraba, se daba cuenta de que todas aquellas obras de arte, todas aquellas carísimas decoraciones, todo, absolutamente todo lo que en algún momento Lorena había ido comprando o sugiriendo comprar, todo estaba hecho trizas.

—¡ESTEBAN! ¡DIABLOS, HERMANO! ¿QUÉ TЕ OCURRE? —expresó Armando impresionado.

—¿QUÉ ME PASA? ¿QUÉ ME PASA? ¿DE VERDAD TE ATREVES A PREGUNTAR QUÉ MIERDAS ME PASA? —gritó Esteban con los ojos inyectados en odio, sangre e ira.

—Esteban, estás mal, ¿qué te ocurre? ¡Dios!

Llevas así desde que supiste lo de Marina. ¡Ya, por Dios! ¡Acéptalo! Marina y tú ya estaban separados, tú estabas felizmente separado cuando ella... Bueno, tú ya sabes.

—¡DILO! ¡DILO! ¡CUANDO ELLA LE ABRIÓ LAS PUTAS PIERNAS A OTRO PENDEJO! ¡OCHO!

¡OCHO PUTOS MESES LE BASTARON! ¿Sabes lo absurdo que es eso? ¿Sabes toda la maldita m****a que me he tenido que tragar desde que supe que está embarazada?

—Esteban, amigo... Te veo y, de verdad, me das miedo y me preocupas. Me preocupa tu estabilidad, me preocupa hasta Marina. Amigo, ella y tú ya no son pareja, ya no eran pareja; ella tenía derecho de hacer con su vida lo que fuera.

—¡NOOO0! ¡ELLA NO TENÍA NINGÚN DERECHO! ¡ELLA ERA MÍA! ¡ELLA Y MIS HIJAS!

¡ERAMOS UNA PUTA FAMILIA FELIZ! —gritó Esteban con rabia, pero, a la vez, con un fuerte dolor clavado en el alma.

Armando miraba a su amigo y llegaba a la conclusión de que no quedaba nada de aquel idiota enamorado de otra mujer. Esa maldita Lorena Huesca había aparecido en su juventud para arruinarle la vida y, ahora, había regresado para seguírsela arruinando.

Él jamás había sido partidario de Marina, pero al menos veía estabilidad en ese matrimonio, o eso era lo que se creía y veía.

Esteban, no pudiendo más con la marea de emociones que le embargaba, abrió una botella de whisky y la bebió directo. Armando lo miró, se acercó y dijo:

—¿Crees que con alcohol vas a solucionar todo este mierdero?

—Esto es lo único que me deja dormir por las noches. —dijo Esteban finalmente rompiendo en llanto.

—Esteban... ¿Qué te ocurre? Tú no estás así nada más porque sí, ¿qué demonios te sucede, my friend? —dijo Armando realmente preocupado por su amigo.

Esteban tenía la mirada perdida; su mente acelerada viajaba del presente al pasado, viajaba de los buenos a los malos momentos. ¿Cómo demonios era que su vida se había vuelto un maldito infierno en poco más de un año?

¿Cómo? ¿Cómo demonios él nunca lo había anticipado?

Armando sacó un par de puros, los cortó y le entregó uno a su amigo. Esteban lo miró, lo tomó y se lo metió a la boca.

—Para dolores fuertes, medidas fuertes...

—Esto no ayuda de nada...

—¿Quién dijo que era para ayudarte? Solo es el pretexto.

Armando se sentó en el suelo a un lado de su amigo y dijo:

—¿Recuerdas cuando éramos unos putos chamacos?

—¿De qué edad? —preguntó Esteban con la mirada perdida.

—Hmm... Tenías como 18 años; yo, como siempre andaba rodeado de mujeres, cogía todos los días, a cualquier hora; no me cansaba de hacerlo, fumaba, tomaba, me divertía, hacía todo ello mientras tú devorabas libros; según tú, querías ser como tu padre, según tú, querías ser digno heredero del imperio Montemayor.

—¡Ese puto imperio ya no existe! Se está cayendo a pedazos y a mi padre, míralo, le importa una m****a. Nadie sabe dónde está; él solo tomó a mi madre y se largó de aquí.

—Amigo, te has pasado toda tu mugre vida queriendo ser alguien que no eres, ¿quién eres, my friend? Si no fueses Esteban Montemayor, el hijo de Dante Montemayor, ¿quién quisieras ser?

Digo, siempre te jactaste de hacer lo correcto, eras buen vecino, buen estudiante, buen compañero, buen novio y, aun así, nada te ha salido bien. My friend, ¿te digo algo y no te molestas?

—¿Qué cosa?

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