Isabella se llevó una mano al pecho. ¿Así que eso era lo que Jairo le había contado a su hijo?
Definitivamente había un poco de rencor personal en ello.
—Antes, mi evaluación sobre la probabilidad de que tú y mi tío terminaran juntos era de un treinta por ciento. Pero después de conocerte mejor, creo que esa probabilidad es aún menor. Para no decepcionarte, me reservaré mi juicio final por ahora. Échale ganas.
Una vez que Isabella asimiló la noticia de su propia «muerte», miró a Lucas.
—Tengo una enorme curiosidad por saber cómo te educó tu padre para que seas tan…
¡Tan peculiar!
Lucas entrecerró los ojos.
—¿Tan qué?
—¡Tan adorable!
—No uses la palabra «adorable» para describir a un hombre. ¡Es el mayor insulto que me pueden hacer!
Isabella sintió de nuevo una punzada de incredulidad.
—Eres muy inteligente.
—Gracias, pero no hacía falta que me lo dijeras. Ya lo sabía.
Después de un interrogatorio que la dejó bastante afectada, finalmente llegaron al edificio de Leandro.
Isabella no quería separarse de su hijo, pero temía que él notara algo extraño. Quiso abrazarlo, pero el niño se negó, argumentando que aún no tenían la suficiente confianza como para llegar a ese nivel de contacto.
Con pesar, bajó del carro, pero justo cuando se alejaba, Lucas la llamó.
—¿Puedo pedirte un favor?
Isabella asintió de inmediato.
—Claro, dime lo que sea.
—Acompáñame a un lugar mañana.
—¿Mañana?
—¿No puedes?
Isabella había planeado regresar al día siguiente, pero no lo dudó ni un segundo y asintió.
—Sí puedo, mañana tengo tiempo.
En cuanto llegó a casa, recibió una llamada de Floriana.
Justo iba a decirle que no podría volver al día siguiente, cuando Floriana se le adelantó y le pidió que no regresara todavía, porque en un par de días ella y los niños también irían a Nublario.
—¿Recuerdas el concurso de baile infantil en el que participó Yuri? Pues resulta que la Compañía de Danza Viva la vio y se interesó en ella. Están preparando un musical y necesitan algunos niños actores que sepan bailar. ¡Nos invitaron a una audición en dos días!
Floriana estaba muy emocionada. Y con razón, esa compañía de danza era muy prestigiosa. Que se fijaran en Yuri significaba que la niña tenía un talento excepcional.
—Entonces las esperaré aquí en Nublario.
—¡Perfecto! —Después de darle la noticia, Floriana mencionó el video que había subido a internet. Ya lo había visto—: Vi la cara de Esther en el video, se puso pálida. ¡Qué satisfacción!
Isabella había buscado el video al llegar a casa.
—Ya no se puede encontrar.
—Seguro fue Facundo. No solo desapareció el video, sino que el escándalo no llegó a más. Aun así, hubo gente que lo vio y que ahora conoce la verdadera cara de Esther. Algunos incluso me defendieron.
—Podrías aprovechar para salir y aclarar las cosas por ti misma.
Floriana guardó silencio un momento.
—Facundo es muy poderoso. No puedo meterme con él.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...