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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1021

A Víctor se le subió la sangre a la cabeza de inmediato. ¡Cómo se atrevía a patearle las costillas, lo iba a matar!

Entonces, el personal en el set vio cómo aquel enorme oso, que se suponía debía estar gravemente herido y tirado en el suelo, de pronto se levantó. Se paró en sus dos patas y corrió hacia el actor principal.

El actor se dio cuenta de que algo andaba mal y trató de hacerse a un lado, pero el oso se le echó encima, tirándolo al suelo, y empezó a soltarle de manotazos en la cabeza.

—¡Para que aprendas a no patearme!

—¡¿Sabes con quién te estás metiendo?! ¡Te quieres morir, ¿verdad?!

—¡Te voy a romper la madre!

Las patas de oso estaban rellenas de algodón, así que los golpes no dolían de verdad, pero la humillación era inmensa. El actor era bastante famoso, por lo que estalló de coraje y le gritó a la gente a su alrededor.

—¡¿Qué esperan para quitármelo de encima?!

Con el grito del actor, todos reaccionaron.

—¡Rápido, quiten a ese oso! —gritó el director.

El personal de producción se acercó corriendo. Como Víctor no era tonto, al ver que se le venía encima toda esa gente, supo que si no corría le iba a ir mal. Así que, después de darle una última patada al actor, salió corriendo a toda velocidad hacia la salida.

Floriana salió del área de descanso y, mientras caminaba hacia el set, iba viendo un video que le había mandado Martina.

En el video se veía a Carlota aprendiendo a andar en patineta. Apenas estaba empezando, pero ya podía hacer algunos trucos básicos. Carlota se veía contentísima; aunque se cayó dos veces, no lloró ni se quejó, solo siguió riendo.

Cuando por fin logró el truco, corrió emocionada hacia la cámara.

—¡Mamá, ¿lo viste?! ¡Me salió!

Al ver a su hija tan feliz, Floriana le mandó varios emojis de aplausos.

Estaba a punto de guardar su celular cuando, de repente, un enorme oso pasó corriendo a toda velocidad. Ella no alcanzó a esquivarlo; el oso chocó contra ella y le tiró el teléfono al suelo. Al parecer, el oso no tenía buena visibilidad y ni siquiera se dio cuenta de que la había golpeado, pues siguió su camino de frente.

—Floriana, ¿se encuentra bien? —Blanca, su asistente, recogió el celular y se lo entregó.

Floriana revisó la pantalla de su celular con cuidado, le pasó el dedo un par de veces y se alivió al ver que no se había roto.

—¿De dónde sacaron a este extra tan atrabancado?

Capítulo 1021 1

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