En realidad, no tenía caso hacerse la difícil. Si de todas formas iban a tener un hijo, estas cosas eran inevitables.
—Cierra los ojos —le dijo él con una voz grave y seductora.
—¿Eh?
—Si me ves, el que sale perdiendo soy yo, ¿no crees?
Isabella se quedó perpleja un instante, pero enseguida la rabia la invadió y le quitó la mano de un manotazo.
—Tú…
—Tranquila —la interrumpió Jairo—. No me gusta hacer esfuerzos en vano, así que durante estos tres meses que estés con el tratamiento, no te voy a tocar.
«¿Esfuerzos en vano? ¿Qué quiere decir?».
Isabella intentó hacer funcionar su cerebro, todavía aturdido por el alcohol. Le tomó un buen rato entenderlo.
El único propósito de que estuvieran juntos era tener un hijo, y como su cuerpo aún no estaba listo, no podía quedar embarazada. Por lo tanto, cualquier intimidad sería un esfuerzo en vano.
Cuando por fin lo comprendió, Isabella hizo una mueca.
—Hablas como si tuvieras muchos principios. ¿No será más bien que no puedes?
—¿Qué dijiste? —preguntó Jairo, arqueando una ceja.
Isabella miró deliberadamente hacia su entrepierna.
—Te recomiendo que te tomes tu medicina a tiempo, no vaya a ser que la que haga el esfuerzo en vano sea yo.
Jairo entrecerró los ojos y, en un movimiento rápido, se abalanzó sobre ella, acorralándola.
—¿Crees que no puedo?
—¿Entonces por qué tienes que tomar medicamentos?
—¿Quién dijo que estoy tomando medicamentos?
—El otro día, en el consultorio del doctor Estrada…
A media frase, Isabella entendió. Él no había ido a consulta ese día, sino a asegurarse de que ella no tuviera ningún problema para concebir.
Jairo se rio con desdén.
—¿Ya te cayó el veinte?
Sí, ya le había caído, pero no pensaba admitirlo. Estaba a punto de contestarle algo como «yo sigo creyendo que no puedes», cuando sintió algo duro presionándola.
Jairo tampoco pareció esperar esa reacción. Se sonrojó visiblemente, se dio la vuelta y se metió al baño a toda prisa.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...