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La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón romance Capítulo 526

En la familia Ramírez, quien realmente movía los hilos y tomaba las decisiones era el abuelo Ireneo.

La primera vez que Erika conoció a los padres de Valerio, no se opusieron frontalmente, pero tampoco mostraron el más mínimo asomo de alegría.

Ese encuentro se sintió más frío y calculado que una junta de negocios...

Mientras Erika seguía sumida en sus recuerdos, Valerio volvió a hablar:

—No me gustan los rodeos. Mis padres creen que el nivel social de tu familia no está a la altura de los Ramírez, pero no tienen más remedio que acatar las órdenes del abuelo. Por eso, su única condición para aprobar este matrimonio es que se mantenga en secreto. Pero no te preocupes, encontraré la forma de hacerlos cambiar de opinión.

Erika lo miró, sus ojos reflejando una tormenta de emociones encontradas.

¿De verdad su memoria se había quedado estancada justo antes de la boda?

Si se basaba en la memoria que él decía tener, entonces él estaba dispuesto a enfrentar a sus padres. Pero, ¿por qué entonces terminaron casándose a escondidas? ¿Acaso no logró convencerlos?

Erika analizó detenidamente cada palabra que Valerio había dicho desde que despertó.

Empezó a sospechar que estaba fingiendo la amnesia. ¿Acaso intentaba utilizar esta estrategia para explicar todo lo que había salido mal en el pasado? ¿Quería disipar el rencor que ella llevaba guardado con este teatro?

Sin embargo, su expresión y su tono de voz eran tan auténticos que no parecían actuados... La cabeza de Erika estaba a punto de explotar.

—Erika —continuó Valerio con tono pausado—, ¿te gustaría que vivamos en la mansión Ramírez? Es esa propiedad enorme a la que el abuelo te llevó una vez. Si no te gusta, puedo comprar una casa nueva solo para nosotros.

Los labios de Erika temblaron ligeramente, pero no salió ningún sonido. Esa frase... él sí se la había dicho en el pasado.

Pero ella ya estaba tan agotada mentalmente que no quería quedarse allí ni un minuto más, ni tenía ganas de seguir jugando a desenterrar el pasado guiada por la supuesta memoria fragmentada del hombre. A estas alturas, ya nada de eso importaba.

Tomó una gran bocanada de aire, le arrebató el celular a Valerio, tocó un par de veces la pantalla y dijo:

—Señor Ramírez, hoy cayó por las escaleras y se dio un buen golpe en la cabeza. Le sugiero que revise con atención el año de los mensajes que le envió su abuelo, y luego mire el año en el que estamos hoy.

Capítulo 526 1

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