*¿Yolanda? Aquella Yolanda Romero que iba en el auto con Chlóe el otro día...*
Erika comprendía perfectamente a Liliana. Por mucho que ahora supieran que no compartían lazos de sangre, Yolanda había sido su hija durante muchísimos años. Un amor así no se puede borrar de la noche a la mañana.
Las cosas no se podían forzar.
Erika asintió con sinceridad y dijo en voz dulce:
—Claro, mantendré un perfil bajo por ahora. Y si me extrañas, puedes ir a buscarme a este lugar.
Mientras hablaba, Erika le entregó a Liliana una tarjeta de su estudio.
Liliana tomó la tarjeta con manos temblorosas y respondió entre sollozos:
—Mi niña buena, has sufrido tantas injusticias todos estos años. Mamá te pide perdón. En cuanto arregle todo este asunto, te llevaré a casa. Tu padre está de viaje de negocios en el extranjero y aún no sabe nada de esto. Le exigiré que regrese lo antes posible para llevarlo a que te conozca.
—Está bien... —murmuró Erika, asintiendo mientras contenía las lágrimas.
Se quedaron charlando en el hotel hasta altas horas de la noche. Finalmente, Leonardo llevó a Liliana de vuelta a su casa y luego fue a buscar a Erika a "Villa Costa Azul".
Apenas subió al ascensor, Valerio llegó al mismo lugar.
Cuando llegaron al piso de Erika, Leonardo arrastró a Valerio directamente hacia las escaleras de emergencia.
Le ofreció un cigarrillo, entrecerró los ojos y preguntó de frente:
—Fuiste tú quien movió los hilos para que Eri se fuera de Tiempo Efímero.
Aunque sonaba a pregunta, el tono era una afirmación contundente.
Leonardo se había enterado hace muy poco de que Valerio se había reunido con Chlóe tiempo atrás. Había convencido a Chlóe de echar a Erika a cambio de contactos importantes para sus propios proyectos.
En aquel entonces, a Chlóe sí le incomodaba la cercanía entre Leonardo y Erika, pero nunca lo había expresado abiertamente.
Probablemente por miedo a que Erika le robara su puesto, y sumado a que la oferta de Valerio era sumamente tentadora, Chlóe decidió seguirle el juego.
A pesar de todo, Leonardo terminó teniendo una fuerte discusión con Chlóe. Incluso si Erika de por sí quería irse, el hecho de que la obligaran a salir de esa forma debió haberla lastimado profundamente.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón