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La Princesa romance Capítulo 471

La voz de David temblaba, como si estuviera a punto de romperse, y eso hizo que el corazón de Vanesa también se encogiera de dolor.

¿Será que este chico es alguien muy importante para mí?

Vanesa intentó abrir los ojos para ver quién era, pero los párpados le pesaban demasiado. No importaba cuánto lo intentara, simplemente no podía abrirlos.

Su mundo se sumió en una oscuridad profunda, aunque a su alrededor seguían escuchándose gritos y alboroto.

El llanto del chico se mantenía cerca de sus oídos. Pero lejos de molestarla, Vanesa sentía ganas de levantarse para consolarlo, aunque era incapaz de mover un solo músculo.

Lo extraño es que, en otra situación, ese ruido sí le habría desesperado.

Quizá, en el fondo, ese chico sí era muy importante para ella.

Vanesa suspiró internamente, su conciencia se iba perdiendo como si flotara en la nada, atrapada en una confusión donde ya no sabía distinguir los límites de su propio ser.

No sabía si era su deseo de consolarlo lo que era tan fuerte, pero de pronto, de alguna manera, logró mover apenas un dedo.

Esa leve señal, casi imperceptible, David la notó al instante.

—¡Vane...! —Los ojos de David se iluminaron de inmediato.

Sus párpados enrojecidos lo hacían parecerse a un cachorro enorme al que su dueño había dejado solo demasiado tiempo y que, de repente, por fin lo habían ido a buscar. La emoción lo desbordaba.

Sin embargo, por más que David la llamó, Vanesa ya no reaccionó.

El mundo de Vanesa se hundió en la oscuridad otra vez, una sensación de debilidad se apoderó de ella, y apenas podía percibir que alguien la llamaba desde lejos...

Poco a poco, todo se volvió silencio, y ya no escuchó nada más, mientras que en el mundo real reinaba el caos.

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