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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 1103

Al mediodía, después de una comida de negocios, Fabián fue a la empresa de Sergio.

Sergio llevaba un tiempo sin ir y se le había acumulado mucho trabajo de desarrollo de proyectos y seguimiento de avances.

Estaba tan ocupado que ni siquiera había tenido tiempo de comer.

Cuando su asistente llevó a Fabián a la oficina, Sergio seguía ajustando unos parámetros con el equipo de desarrollo.

No regresó hasta las dos y media. Se sorprendió al verlo.

—¿Qué haces aquí?

—¿Ya comiste?

—Sí.

En realidad, solo había comido dos panes.

Fabián dijo:

—Vine a preguntarte algo.

Sergio se sentó en el sofá y esperó a que hablara.

—¿Qué está pasando entre Noemí y tú?

—Nada. Solo quiero que pueda trabajar y llevar una vida normal.

Fabián lo observó con atención y preguntó sin rodeos:

—¿Te gusta?

Sergio se quedó desconcertado. Sostuvo su mirada unos instantes antes de bajar los ojos.

—No lo sé.

Recordó a Noemí tocando el violín bajo el sol.

Así debería verla siempre: libre y radiante, sin ataduras que la asfixiaran y fueran apagando poco a poco su vitalidad.

Fabián preguntó:

—¿Y si ahora te pidiera que la llevaras de vuelta a Casa Quiroz?

Sergio alzó la vista, pero no contestó.

—Puedes protegerla por un tiempo, pero ¿acaso vas a hacerlo toda la vida? Al fin y al cabo, es parte de la familia Quiroz.

—La protegeré todo el tiempo que pueda. ¿Gael se puso en contacto contigo?

—Sí. Me pidió que te convenciera de llevar a Noemí de vuelta. También dijo que su paciencia tiene un límite.

Sergio soltó una risa desdeñosa.

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