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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 1104

Aquella noche, Héctor regresó a casa.

Cuando Sofía se durmió, Julieta bajó y se sentó en el sofá de la sala.

Héctor le rodeó la cintura con un brazo.

—¿De qué hablaron hoy?

—Daniela cree que Noemí no está a la altura de Sergio.

—Su opinión no es decisiva. También tendrá que aceptar lo que diga Fabián. ¿Tú qué piensas de que Sergio y Noemí salgan juntos?

—A Noemí le gusta Sergio, pero está muy inquieta. Tiene miedo de causarle problemas. Aunque él quiera estar con ella, Noemí seguirá teniendo dudas.

Julieta comprendía cómo se sentía.

Noemí no quería perjudicar a quienes la rodeaban, sobre todo a quienes la habían ayudado a salir de aquella situación.

Probablemente creía que no merecía a Sergio.

Aunque él diera el primer paso, ella podía echarse atrás.

Héctor comentó:

—Entonces Sergio debería tomar más la iniciativa.

Julieta lo miró.

—No vayas a decirle lo que tiene que hacer. Él sabe mejor que tú lo que quiere. No te metas.

Héctor sonrió.

—¿Por qué dices que me estoy metiendo? A veces las cosas se ven más claras desde fuera. Hasta Jairo, que no entiende nada de relaciones, puede pasarse horas dándome consejos. ¿Acaso yo sé menos que él?

Al mismo tiempo, Jairo, que seguía trabajando en la empresa, estornudó varias veces seguidas.

Julieta no sabía qué consejos le había dado Jairo, pero le advirtió:

—De todos modos, no vayas a hacer ninguna tontería.

—Claro que no. Y, si hago alguna, será contigo.

Héctor se inclinó sobre ella y la recostó en el sofá, cubriéndola con su cuerpo.

Su aroma familiar la envolvió al instante.

Julieta se sobresaltó y se puso rígida.

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