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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 1105

Cuando Héctor regresó con el agua, Julieta ya se había acomodado la ropa y estaba recargada en el sofá.

Recibió el vaso y bebió un sorbo.

Héctor se sentó a su lado.

—¿Te duele el estómago?

—Ya se me pasó.

—Será mejor que venga un médico a revisarte, para estar seguros.

—No hace falta. De verdad estoy bien.

Héctor siguió observándola hasta que Julieta comenzó a inquietarse.

—¿Por qué me miras tanto?

—Pareces muy nerviosa.

Ella apretó el vaso entre las manos.

—¿Por qué habría de estarlo?

Héctor esbozó una sonrisa.

—¿Vas a tomar más?

Julieta apartó la mirada y terminó el agua.

No sabía si él sospechaba algo.

Soltó el aire con disimulo e intentó serenarse.

Si lo descubría, tampoco podría hacer nada.

Tarde o temprano tendría que enterarse.

Héctor recibió el vaso y Julieta se levantó.

—Voy a subir.

Él la siguió con una mirada indescifrable mientras se alejaba.

***

Durante los días siguientes, Noemí continuó alojada allí y procuró no interrumpir los momentos que Julieta y Héctor pasaban juntos.

De día, cuando Héctor y Sofía estaban fuera, Julieta le hacía compañía.

El resto de su tiempo libre, Noemí solía pasarlo en la cocina, aprendiendo a preparar postres.

Sergio estaba demasiado ocupado para visitarla, aunque Julieta había escuchado a Noemí hablar con él por celular.

La timidez con que le respondía dejaba claro que se había enamorado.

A Julieta le parecía natural.

Gael seguramente ya sabía que Noemí estaba en Costa Dorada, pero Julieta ignoraba qué pensaba hacer.

Se acercaba el día de su revisión prenatal y se preparaba para volver a casa cuando recibió una llamada de Sergio.

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