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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 1183

Daniela miró a Mariana, quien la saludó con una sonrisa.

—Hola, Daniela. Mucho gusto.

Daniela le devolvió el saludo.

—¿Eres la novia de Jairo?

Mariana sonrió con naturalidad.

—No, somos amigos. Me llamo Mariana. También soy amiga de Julieta.

Al escucharla, Jairo tomó su vaso y bebió un poco de agua en silencio.

Daniela sonrió y no hizo más preguntas.

***

La boda comenzó puntualmente a las once.

Todos los invitados ya estaban sentados.

Las luces de la cúpula del salón brillaban como estrellas.

Alrededor de la tarima blanca colgaban guirnaldas de flores entrelazadas con tiras de cuentas transparentes que hacían brillar todo el lugar.

La banda comenzó a tocar.

El novio esperaba frente a la tarima.

A una señal del maestro de ceremonias, las puertas dobles del salón se abrieron lentamente y la novia avanzó por el pasillo del brazo de su padre.

La cola de su vestido estaba formada por capas de tul. Las pequeñas piedras brillantes y las perlas cosidas a mano destellaban con cada paso.

Cuatro niños caminaban delante de ella, esparciendo pétalos.

Sofía corrió hacia Héctor y le pidió que la cargara para poder ver.

No apartaba los ojos de la novia, a quien contemplaba con admiración.

Varios invitados levantaron sus celulares para tomar fotos.

Al terminar la ceremonia, comenzó el banquete.

Cada vez que Héctor probaba algo que le gustaba, le servía un poco a Julieta.

Ella probó un trozo de carne, pero no le agradó y lo dejó en el plato.

Héctor lo notó.

—Dámelo.

Pasó el trozo a su plato, se lo comió y bebió un sorbo de vino tinto.

—A mí me parece que está bueno.

—Está un poco grasoso.

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