Entrar Via

La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 1184

Héctor frunció ligeramente el ceño.

—¿Y qué piensan hacer con lo de Sergio?

Fabián respondió:

—Si de verdad quiere a Noemí, tendremos que aceptarlo. Tampoco exigimos que esté con una mujer de una familia con la misma posición que la nuestra.

Hizo una pausa antes de continuar:

—Hace unos días, mi mamá fue a Casa Quiroz a hablar con don Quiroz. Quería conocer a Noemí, pero no pudo verla. Gael la tiene demasiado vigilada.

Gabriela ya no sabía qué hacer con Sergio.

Había decidido conocer a Noemí para saber qué clase de persona era, pero no lo había conseguido.

Don Quiroz, en cambio, se alegró de que estuviera dispuesta a visitarla y también buscaba la manera de que Gael la dejara salir.

Fabián miró a Héctor.

—A fin de cuentas, tú eres el principal responsable de todo esto.

Héctor sonrió.

—¿Cómo iba a saber que Sergio se enamoraría de Noemí?

Fabián volvió la vista al frente.

—De todos modos, desde el principio solo querías buscarle algo que hacer.

Héctor no lo negó.

—Eso solo demuestra que estaban destinados a estar juntos.

***

Al llegar al hospital, Fabián llamó a Sergio.

Él se sorprendió al saber que estaban ahí y, en lugar de pedirles que subieran, bajó a buscarlos.

—Fabián, Héctor.

Fabián fue directo al asunto:

—¿Qué pasó?

Sabía que Sergio llevaba días buscando la forma de encontrar a Noemí.

Como temía que actuara por impulso, había encargado a alguien que estuviera al pendiente de él sin que lo supiera.

Sergio no sabía por dónde empezar.

Fabián se puso serio.

—¿Después de todo lo que pasó, todavía quieres resolverlo tú solo?

Sergio no tuvo más remedio que contarles.

Había accedido al sistema de Casa Quiroz, localizado a Noemí y acudido al lugar con la intención de llevársela, aunque tuviera que hacerlo por la fuerza.

Justo cuando ambos bandos estaban a punto de enfrentarse, alguien avisó desde el piso de arriba que Gael estaba herido.

Sergio subió de inmediato.

Encontró a Gael recargado en el sofá, con una mano sobre el pecho.

Noemí estaba sentada en el suelo, con las manos cubiertas de sangre.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)