Entrar Via

La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 242

Capítulo 242 Julieta bajó del carro, cargó a Sofía en brazos y, tomándola de la mano, caminaron hacia la entrada principal.

Desde lejos, Mauricio alcanzó a verla y, emocionado, le dijo a Jimena:

—Sofía es preciosa.

Jimena suspiró con una sonrisa.

—Si, es muy bonita... incluso se parece un poco a Julieta.

Julieta los llamó:

—Papá, mamá, Rafael. Ella es Sofía.

Sofía, al ver a los adultos desconocidos, no mostró timidez.

Con su vocecita dulce, saludó:

—Qué gusto verlos.

Aquella voz suave era capaz de derretir el corazón de cualquiera.

Rafael se inclinó frente a ella:

—Hola, ¿puedo cargarte?

Sofía extendió los brazos de inmediato:

—Claro.

Rafael la alzó en brazos.

—Yo también quiero cargarla —dijo Mauricio.

Sofía lo miró y respondió con seriedad:

—Estás lastimado, no puedes cargarme.

—Qué niña tan considerada —dijo Jimena—. No se queden afuera, pasen.

Ya en la sala, la niñera estaba sentada en el sofá con Thiago en brazos.

Jimena se acercó y lo tomó.

Julieta le explicó a Sofía:

—Éles mi hermano, Thiago.

Sofía abrió los ojos con sorpresa, parpadeando, sin terminar de entender.

Jimena sonrió.

—Ahora no lo entiendes, pero ya lo harás.

21 La familia había preparado muchos regalos para Sofía.

Jimena le dio un par de pulseras de oro, además de una muñeca, vestidos bonitos y zapatos, junto con un juego de broches de diamantes.

Rafael le regaló un robot de diseño redondeado, muy tierno.

Mauricio, sin saber qué elegir, le dio dinero.

Sofía agradeció con naturalidad.

Mauricio la miraba cada vez más encantado.

Era tan bonita y adorable como Julieta cuando era niña.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)