616 Capítulo 243 Al mediodía, también llegó Sergio.
Al verlo, Sofía se iluminó de alegría.
—¡Sergio!
Sergio acababa de hablar con Julieta y ya sabía que Sofía estaba ahí, así que no se sorprendió.
Se acercó y la cargó en brazos.
—Después de tanto tiempo, ¿me extrañaste?—le dijo, pellizcándole suavemente la nariz.
—Claro que sí. ¿Y tú, me extrañaste?
—Por supuesto, pequeña traviesa.
A la hora de la comida, todos se reunieron alrededor de una gran mesa, en un ambiente animado.
Sofía y Camila eran el centro de atención de todos.
Julieta cuidaba de Sofía mientras comía.
Tenerla sentada a su lado hacía que sus ojos se Ilenaran de ternura y felicidad.
Después de comer, Julieta ya no podía quedarse con Sofía por la tarde.
Tenía que ir a la televisora; esa noche tenía trabajo.
Ya se lo había explicado a Sofía y, antes de irse, le dio algunas indicaciones a Jimena.
—No te preocupes, vamos a cuidar muy bien de Sofía.
Irene y Camila se quedarían acompañándola.
Carlos estaba a punto de decir algo cuando Sergio se adelantó:
—Yo te llevo. Hoy no tengo nada que hacer, así que puedo ser tu chofer.
Carlos guardó silencio.
Julieta sonrió.
—Si es gratis, acepto. Si hay que pagar, mejor no.
La sonrisa de Sergio se hizo más amplia.
—Claro que es gratis. ¿Cómo crees que te voy a cobrar?
—Así está mejor.
B Todos soltaron una risa.
Solo Irene notó el cambio en la expresión de Carlos y suspiró para sí.
Julieta miró a Carlos:
—¿Tienes algo que hacer en la tarde?

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