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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 328

Capitulo 328 Julieta subió las escaleras.

Cuando entró a la habitaclón, ya había recompuesto su expresión.

Sofía seguía sentada en la cama, bostezando.

-¡Bianca!

-¿Ya despertaste, Sofía?

Apenas se despertaba y ya quería que la cargaran.

Julieta la tomó en brazos y le dio suaves palmadas en la espalda, aunque su ánimo se había vuelto más pesado.

-¿Tienes hambre? ¿Quieres comer algo?

Sofía asintió.

Julieta pidió a la niñera que subiera comida, luego llevó a Sofía a bañarse y cambiarse a su pijama.

Cuando regresaron, la comida ya estaba lista.

-¿Y papá?.-preguntó Sofía.

-Está ocupado. Vamosa comer primero - respondió Julieta.

Sofía asintió.

Julieta se quedó con ella en la habitación, comiendo mientras veian caricaturas.

Cuando por fin logró que Sofía volviera a dormirse, Julieta camínó hasta el ventanal.

Desde ahí se veia perfectamente la entrada.

Jairo abrió la puerta del copiloto y Adriana subió al carro.

Luego él se volvió hacia Héctor, le dijo algo, y subió

también.

El vehículo arrancó, y el Ferrari los siguió detrás.

Cuando se fueron, Héctor se dio la vuelta y entró a la casa.

Alzó la mirada hacia el segundo piso.

Julieta corrió la cortina.

Poco después, la puerta de la habitación se abrió.

Héctor entró, miró primero a Sofía dormida en la cama, y luego a Julieta, que estaba sentada en el sofá.

Bajó la voz.

-Sal. Tenemos que hablar.

Julieta no apartó la vista de la tahleta.

Estaba revisando las fotos de Sofía, incluyendo las que se habían tomado juntas.

Su voz fue fria y distante.

-Lo único que tengo que hablar contigo es el divorcio. Fuera de eso, no hay nada entre nosotros que valga la pena discutir.

Héctor la observó en silencio.

-Puedes pedir lo que necesites como compensación. Haré que Adriana se quede en Lago Azul para que reflexione.

Ese resultado no la sorprendió en absoluto.

-De verdad la quieres mucho -dijo.

Jairo no resondió.

Tras unos segundos de silencio, Julieta habló:

-Quiero que Cortexia Tech cancele su cooperación con Altum Technologies.

Así, Altum Technologies no tendría que pagar la penalización triple.

-De acuerdo. Se lo diré a Cortexia Tech.

Aceptó con tal facilidad que no dejó margen para reproches.

-Entonces sigues debiéndome un favor.

-Así es. Si tienes otra condición, puedes decirla ahora.

Julieta apretó el celular en su mano.

Luego dijo:

-No quiero ver que Adriana se case con Héctor en el futuro.

Héctor puede casarse con quien quiera, pero nunca con Adriana.

Del otro lado de la línea, se hizo el silencio.

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