Héctor miró la impotencia y el terror en sus ojos.
Su respiración agitada caía sobre él como una bocanada ardiente.
Todo su cuerpo temblaba.
En sus pupilas dilatadas había un dolor infinito.
Héctor entrecerró apenas los ojos.
La voz le salió ronca.
—¿A qué le tienes tanto miedo?
Julieta se mordió los labios con fuerza.
Ya no podía decir ni una palabra.
Las lágrimas le resbalaban de los ojos, y el último rastro de conciencia estaba a punto de ser devorado por el instinto más primitivo.
Era como si innumerables manos intentaran arrastrarla hacia un abismo oscuro.
Héctor la miró fijamente, viendo cómo su/7 conciencia se acercaba al borde del colapso.
Sus labios, mordidos con desesperación, ya sangraban por aquel último intento de resistirse.
Sus brazos se habían enredado inconscientemente alrededor de los hombros de Héctor.
Su cuerpo se acercaba a él, pero la resistencia en su mente y la imposibilidad de controlar sus propios movimientos la hacían temblar sin parar.
Los labios de Héctor eran como el único manantial en medio de un desierto seco.
Héctor observó en silencio cómo sus ojos se volvían cada vez más nublados.
En sus pupilas negras y profundas apareció una sombra de deseo.
Hasta que Julieta lo besó.
Él aprovechó el impulso y atrapó sus labios con facilidad.
Sus respiraciones se mezclaron.
La conciencia de Julieta terminó de derrumbarse.
2/7 En ese momento, la puerta se abrió de golpe con una tarjeta.
El rostro de Héctor se volvió frío al instante.
—¡Héctor, no la toques!
La voz furiosa de Carlos resonó en la habitación.
Ese estruendo también le devolvió a Julieta un poco de lucidez.
Con dolor, forcejeó y empujó a Héctor.
Sus ojos estaban llenos de una desesperación desgarradora.
—¡No! ¡No!
De pronto, Julieta escupió una bocanada de sangre, que salpicó la camisa blanca de Héctor.
Justo cuando él quedó paralizado por la sorpresa, una fuerza enorme lo apartó de ella.
Enseguida, un puñetazo cayó sobre su rostro.
Héctor perdió el equilibrio y retrocedió dos pasos.
La furia ardía en los ojos de Carlos.
Adriana contuvo el miedo que sentía y dijo:
—Estás herido. Primero deja que te cure la herida.
Héctor apartó la mirada.
No dijo nada.
Simplemente retiró su brazo y salió directo por la puerta.
El gerente permanecía de pie a un lado, con la cabeza baja, sin atreverse siquiera a mirar a Héctor.
Tampoco había tenido opción.
Carlos era alguien a quien tampoco podía darse el lujo de ofender.
—¡Héctor!
Adriana lo llamó con voz entrecortada.
De pronto corrió hacia él y lo abrazó por la cintura desde atrás, pegándose a su espalda mientras suplicaba:
—Te lo ruego... no me abandones.
Héctor no se detuvo.
Le apartó las manos y siguió caminando sin mirar atrás.
Adriana solo pudo quedarse de pie en el mismo lugar, con las lágrimas cayéndole sin parar, viendo cómo Héctor se alejaba con decisión.
Carlos llevó a Julieta de urgencia al hospital más cercano.
Los médicos la revisaron, le realizaron un lavado gástrico y le administraron tratamiento por vía intravenosa.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....