—De todos modos, creo que lo mejor es devolverlo.
Jimena rara vez tomaba decisiones por Julieta, pero esta vez de verdad no quería verla aceptar ese regalo.
Julieta asintió.
—Como tú digas. Pero no culpes a papá.
Jimena dijo:
—Lo sé, pero también tengo que hablar seriamente con él. Ya, tú descansa bien. Hoy duérmete temprano.
—Está bien.
Jimena tomó la caja y salió de la habitación.
En cuanto cerró la puerta, su rostro cambió por completo.
Julieta tomó el celular y estaba por llamar a la casa de Costa Dorada cuando entró la llamada de Héctor.
Contestó.
—Bueno.
Su voz sonaba sin mucha energía.
Héctor preguntó:
—¿Te sientes mal?
Julieta dijo:
—Esta noche me quedaré en casa. Todavía no se lo he dicho a Sofía.
Héctor respondió:
—Yo hablaré con ella.
—Está bien.
No tenían mucho más de qué hablar, así que colgaron.
Esa noche, Julieta se durmió temprano, sin saber lo que ocurría en otra recámara.
Jimena intentó contenerse una y otra vez, pero al final no pudo tragarse el coraje.
—Mauricio, ¿puedes tener tantita dignidad? ¿Guadalupe te manda lo que sea y tú lo recibes sin más? Está clarísimo que ella no trae buenas intenciones. Y encima me lo ocultaste. ¿Qué se supone que quieres hacer?
Mauricio tenía la cabeza baja y no se atrevía a refutar. Solo pudo quedarse ahí, aguantando el regaño.
—De verdad, no heredaste ni tantito de lo bueno de tu mamá.
Cuando Mauricio logró levantar su empresa, además de haber aprovechado el momento correcto de la época, se debió principalmente a que su madre tenía visión y un carácter fuerte, y le había dado suficiente apoyo.
Pero después de que su madre falleció por enfermedad, la empresa se sostuvo durante varios años gracias al personal clave que ella había formado.
Más tarde, sin embargo, esos empleados fueron contratados por otras compañías con mejores sueldos, y la empresa empezó a ir en picada.
Mauricio no tenía buen ojo para los negocios.
Por suerte, al menos era consciente de sus propias limitaciones.
Rafael percibió la preocupación en el tono de Sergio.
¿Cómo no iba a estar preocupado él también?
—Si él quiere reconocerla, nosotros tampoco podemos impedírselo. Pero Jairo también tiene sus propios temores. Por eso no se ha atrevido a hacerlo hasta ahora.
Sergio dijo:
—Escuché a Julieta decir que después irá a Sombrales. Jairo también está allá.
Rafael asintió.
Por un momento, el ambiente cayó en silencio.
Después de un buen rato, Sergio dijo:
—¿No vas a hablar con Jairo? Creo que, si se reconocen ahora, eso no le traerá ningún beneficio a Julieta.
Al contrario, solo aumentaría su carga emocional.
Rafael guardó silencio unos instantes y luego dijo con impotencia:
—Cuando encuentre un momento, hablaré con Jairo.
—Está bien.
Los dos conversaron un rato más sobre otros asuntos.
Cuando ya era hora, Rafael se marchó y volvió a casa.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....