Por la forma en que Héctor la miraba, Julieta ya había adivinado lo que pretendía hacer y, casi por reflejo, apretó la sábana entre los dedos.
De pronto, él se inclinó sobre ella y le sujetó la mano por encima de la cobija.
El olor a alcohol se volvió todavía más intenso.
Julieta abrió mucho los ojos y enseguida apoyó una mano contra su hombro.
—Primero ve a bañarte.
Héctor se detuvo.
Su mirada era tan profunda que resultaba imposible saber qué estaba pensando, y la presión que transmitía se volvió aún más intensa.
Le sostuvo la mano.
—Después nos bañamos juntos.
Entonces bajó la cabeza y la besó.
Su aroma, mezclado con el alcohol, hizo que Julieta se sintiera un poco aturdida.
La delgada cobija que los separaba pronto quedó a un lado, y Julieta sintió aún más cerca el calor de su cuerpo.
La atmósfera de la habitación se volvió rápidamente íntima y sofocante.
La camisa y el pantalón de Héctor, junto con la pijama de Julieta, terminaron desordenados sobre la alfombra.
Esa noche, Héctor no tuvo la delicadeza de otras veces.
Parecía haber dejado salir por completo su lado más impulsivo.
Julieta perdió la cuenta de cuántas veces le pidió que se detuviera.
Al final quedó completamente agotada, cubierta de sudor y sin fuerzas ni siquiera para mantener los ojos abiertos.
Héctor la abrazó, también exhausto, y poco después se quedó profundamente dormido.
A la mañana siguiente, Julieta despertó por el peso que sentía sobre las piernas.
Héctor tenía una pierna completamente apoyada sobre las suyas, y ella sentía ambas piernas totalmente entumidas.
Levantó la mirada hacia él.
Seguía profundamente dormido, sin la menor señal de que fuera a despertar.
Julieta intentó apartarse de sus brazos y sacar las piernas, pero no esperaba que incluso dormido tuviera tanta fuerza.
A esas alturas ya no le importó despertarlo.
Después de varios intentos inútiles por apartarlo, terminó perdiendo la paciencia y gritó:
—¡Héctor!
Héctor se detuvo y esbozó una leve sonrisa.
Después se incorporó y apartó la cobija.
Julieta sintió de inmediato el aire frío sobre el cuerpo y lo miró fijamente.
—¿Qué haces?
Héctor la levantó de la cama entre sus brazos y caminó descalzo hacia el baño.
—Un baño caliente te va a ayudar.
Cuando Héctor volvió a salir del baño cargando a Julieta, ya había pasado una hora.
En ese momento, ella tenía la mente completamente en blanco.
Solo sentía cansancio y hambre, y apenas le quedaban fuerzas.
El personal de la suite ya había preparado un desayuno abundante y dejado ropa limpia para ambos.
—Primero toma un poco de avena.
Julieta tomó la cuchara, terminó un tazón entero de avena y después comió unas cuantas empanaditas.
Cuando por fin sintió el estómago lleno, poco a poco empezó a recuperar algo de energía.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....