La empleada respondió:
—Mariana todavía no despierta.
Julieta asintió, se levantó y caminó hacia el baño.
Después de bañarse y arreglarse, se sintió mucho más despejada.
La empleada volvió con la tableta en la mano.
—Señora Julieta, el señor Héctor está haciendo una videollamada.
Julieta miró la invitación que seguía apareciendo en la pantalla.
Guardó silencio unos segundos, pero al final aceptó.
El rostro de Héctor apareció en la pantalla.
Estaba recostado en la cama, vestido con una pijama de seda.
El cuello ligeramente abierto dejaba al descubierto sus clavículas y parte del pecho.
Al verla, preguntó:
—¿Cuánto bebiste anoche?
Julieta tomó la tableta y caminó hacia el vestidor.
—No fue tanto.
Dejó la tableta sobre el tocador y comenzó a peinarse.
Desde el otro lado de la pantalla, Héctor no apartaba la mirada de ella.
Observaba su perfil de piel clara mientras el peine descendía lentamente por su largo cabello, dejando al descubierto la delicada línea de su cuello.
—Entonces, ¿recuerdas lo que dijiste anoche?
Los movimientos de Julieta se detuvieron por un instante.
No recordaba exactamente qué había dicho la noche anterior.
Solo tenía un recuerdo borroso de haber aprovechado la borrachera para insultar a Héctor durante un buen rato.
De pronto volteó hacia la pantalla y lo miró fijamente, sin entender por qué había sacado el tema.
Héctor percibió la confusión y la cautela en sus ojos y sonrió ligeramente.
—¿No te acuerdas?
Julieta preguntó:
—¿Me estás vigilando?
Sabía que la empleada se comunicaba de vez en cuando con Héctor.
Antes nunca le había dado demasiada importancia, pero ahora no quería responder a esa pregunta.
Al verla molestarse de repente, Héctor soltó una leve risa.
—No diría que te estoy vigilando. Pero como cambias de opinión tan fácilmente, quién sabe si después de volver allá vas a empezar otra vez a ignorarme.
Julieta frunció el ceño mientras lo miraba a través de la pantalla.
Mariana la miró y preguntó confundida:
—¿Tú recuerdas lo que hice anoche?
Julieta tampoco lograba acordarse bien.
—No creo que hayas hecho nada raro.
—Creo que besé a Jairo.
Julieta se quedó sorprendida.
Al escucharla, recordó de golpe que, después de emborracharse la noche anterior, parecía haber visto a Jairo.
Para asegurarse de que ninguna de las dos estuviera confundiendo los recuerdos, Julieta llamó a la empleada.
—¿Jairo vino anoche?
La empleada no tuvo más remedio que responder con sinceridad:
—Sí. Después de que ustedes se emborracharon, el señor Jairo vino.
Mariana preguntó enseguida:
—¿Hice algo fuera de lugar?
Al escucharla, la expresión de la empleada se volvió un tanto extraña.
Mariana comprendió al instante que su memoria no le estaba fallando.
—¿De verdad besé a Jairo anoche?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....