—Después de todo, tú y yo ya no somos más que un par de desconocidas sin ninguna relación. Tengo muchísimas responsabilidades y estoy demasiado ocupada como para desperdiciar mi valioso tiempo intentando perjudicar a alguien que no tiene importancia.
Cada palabra fue clara, honesta, sin una pizca de falsedad ni evasivas.
Regina respiró hondo. Su pecho subía y bajaba bruscamente, reprimiendo la furia y la frustración que le revolvían las entrañas. Se mordió el labio con fuerza, negándose a creer en esa excusa. Clavó la mirada en el rostro de Jimena sin parpadear, buscando desesperadamente en sus facciones impasibles y en su expresión serena el más mínimo rastro de mentira o alguna señal de que la estuviera atacando a propósito.
Pero, al final, no encontró nada.
Jimena seguía siendo exactamente igual que hace seis años.
Siempre tan inalcanzable, tan tranquila; siempre tan distante, con esa indiferencia orgullosa, como si todos los problemas y las desgracias del mundo no tuvieran nada que ver con ella. Parecía estar en la cima, mirando desde arriba a los demás debatiéndose en el polvo, sin dignarse jamás a participar en los conflictos terrenales.
En cambio, los golpes que la vida le había dado a Regina durante esos seis años ya le habían arrebatado su juventud y su carácter desafiante. Ahora vivía en la miseria y la desgracia, y solo podía sobrevivir a duras penas trabajando como botarga en un parque de diversiones y actuando en obritas de teatro, siendo alguien insignificante y patética.
Aquel inmenso contraste fue como una puñalada al corazón de Regina. El resentimiento se oscureció en su mirada, y reclamó con un tono lleno de frustración: —Señorita Calvo, ahora mismo está en la cima de su carrera, tiene una vida perfecta y posee todo lo que cualquiera desearía. Tiene fama, prestigio, lo tiene todo. Ya está en lo más alto, así que, ¿por qué sigue empeñada en meterse conmigo y hacerme la vida imposible en cada oportunidad?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
No es gratis!!!...
Frederico junto com Regina no leilão novamente? Eu realmente não quero que a Jimena fique com o Frederico. Que homem mais ou menos!...
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...