Regina levantó la cabeza, atónita. Se quedó mirando fijamente al hombre frío e implacable que tenía enfrente. Sus ojos enrojecidos reflejaban pura incredulidad; se había quedado de piedra.
La frase «una completa desconocida» fue como una daga de hielo que desgarró todas las ilusiones y obsesiones de las que se había alimentado durante seis años. Había estado viviendo en un mundo de fantasía, creyendo ciegamente que, aunque no hubiera amor entre ellos, al menos existía una conexión por sus años de escuela y amistad, un pasado que nadie más podía reemplazar.
Pero en ese momento, la actitud glacial de él destrozó cualquier consuelo que pudiera haberse inventado.
Los recuerdos guardados durante seis años la golpearon de repente, inundándole la mente.
Recordó cuando, contra todo pronóstico, cruzó el océano para buscarlo al estado de Chavín, llena de valor y aferrada a su obsesión. Solo quería verlo, aunque fuera para cruzar un par de palabras. Pero en aquel entonces, Federico ni siquiera se dignó a recibirla; la evadió por completo y jamás dio la cara.
Viajó miles de kilómetros, y lo único que consiguió fue un recado que le dio Andrés, el asistente de Federico.
«El señor Núñez ya no tiene ningún sentimiento por usted y espera que no vuelva a meterse en su vida». Esa frase le había dolido hasta el alma. Ese día se le llenaron los ojos de lágrimas y no pudo contener el llanto, viéndose completamente humillada en las frías calles de aquel país extranjero.
Pero en aquel momento no quiso darse por vencida. Se aferró a una minúscula esperanza.
Menos mal que Andrés se había compadecido de ella y trató de consolarla. Le explicó que Federico la estaba pasando muy mal, hundido en la depresión por su reciente divorcio; estaba furioso y frustrado, por lo que seguramente esas palabras tan duras las había dicho en un arranque de coraje y no debía tomárselas en serio.
Ese comentario se convirtió en su única motivación durante esos seis largos años.
Se convenció a sí misma de que Federico no la odiaba ni la despreciaba. Simplemente creía que acababa de terminar su matrimonio con Jimena, estaba tocando fondo y de un humor pésimo, así que prefería alejar a todo el mundo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
No es gratis!!!...
Frederico junto com Regina no leilão novamente? Eu realmente não quero que a Jimena fique com o Frederico. Que homem mais ou menos!...
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...