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La Valiente Transformación de una Esposa Menospreciada romance Capítulo 156

La semana de paz que Valentina había atesorado se hizo añicos un lunes por la mañana. La llamada del banco había sido el primer temblor, la advertencia de un terremoto inminente. Pero el verdadero seísmo llegó a través de Carlos Nieto. Entró en la oficina de Valentina a primera hora, su rostro, normalmente un bastión de calma y pragmatismo, estaba pálido y desencajado. No dijo buenos días. Simplemente cerró la puerta de cristal detrás de él y dejó caer dos carpetas sobre el escritorio de Valentina con un golpe seco.

—Nos acaban de cancelar —dijo, su voz era un gruñido bajo y furioso—. Los dos.

Valentina lo miró, su corazón comenzando a latir con un ritmo pesado y ansioso.

—¿De qué hablas, Carlos? ¿Quiénes nos cancelaron?

—"Impresiones de Lujo", la imprenta con la que íbamos a hacer todo el material de "Joya Real". Y "Cine-Luz", la casa de alquiler de equipos de cine que teníamos reservada para el rodaje de ConectaTech en dos semanas —explicó, su frustración era palpable—. Ambos llamaron esta mañana, con cinco minutos de diferencia.

Valentina miró los rostros de su pequeño equipo a través del cristal de su oficina. Vio su miedo, su incertidumbre. Y se dio cuenta de que la carga de ese miedo recaía enteramente sobre sus hombros. Ya no solo luchaba por su propia libertad; luchaba por el futuro de las personas que habían confiado en ella, que habían dejado la seguridad de un gran empleo para seguirla en su incierta aventura.

El efecto dominó había comenzado. Don Ricardo había empujado la primera pieza, y Valentina podía sentir cómo toda la estructura que había construido con tanto cuidado comenzaba a tambalearse. La llamada del banco había sido un disparo de advertencia. Esto era fuego real. La guerra había llegado a su puerta, y era más brutal y despiadada de lo que jamás había imaginado.

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