Adriana se levantó con contracciones pero estaba sola en la cama y la habitación celda estaba cerrada.
—¡MALEDIZIONE DANTE ÁBREME!!!
Grito pegándole a la puerta con sus palmas mientras sostenía su vientre. Se había puesto una camiseta, porque se había despertado desnuda, la noche anterior estuvieron haciéndolo varias horas hasta que se durmió y cuando se despertó estaba sola.
Mierda, sintió que el agua chorreaba por sus piernas, había roto fuente.
—DANTE ÁBREME — golpeó con desesperación. Luego se le ocurrió que quizá no estaba y fue hasta la cámara.
—¡MALDITO PUTTANO, ESTOY EN TRABAJO DE PARTO!!!
"Tranquila Adriana, tu puedes con esto".
Otra puntada la dejó doblada. Ella se había preparado para la eventualidad de que el parto la agarrase sola en la cabaña. Se puso a calentar agua, y separó toallas, pero no tenía como cortar el cordón. CARAJO.
Volvió frente a la cámara.
—ESTOY DE PARTO ...ES...TOY...— otra contracción la dobló al medio.
¿Y si el bebé no pasaba por el canal de parto??? ella era pequeña, y estrecha... comenzó a aterrorizarse y trató de controlar su respiración.
Una urgencia de trabajo había hecho que Dante saliera de la casa, supuso que Adriana estaba bien, según lo que le había dicho Amal faltaba para la fecha de parto.
Cuando estaba regresando por la tarde con el auto, se le ocurrió chequear la cámara a través de la aplicación.
CARAJO, Adriana estaba en el suelo agarrándose la panza.
Aceleró y llegó corriendo. La encontró doblada en el suelo, bañada en sudor.
—Lle...gaste...— apenas pudo articular.
Él la tomó en brazos y la llevó a la cama. Ella comenzó a sollozar en su hombro.
—No se si pueda, duele muchooo...
—Tranquila, claro que vas a poder...espera que me voy a lavar...
Él entró al baño y cuando salió ella estaba en medio de otra contracción gritando.
—Aghhhhhhhhhhh
El chequeó, tenía las toallas. Abrió el armario con clave y sacó gasas, bisturí, antiséptico.
—DANTEEEEE
—Ya estoy nena...
Él fué a su lado.
—Solo trata de respirar y exhalar ...
—DE QUE RESPIRAR ME HABLAS, ESTO DUELE COMO LA MIERDA, SIENTO QUE ME DESGARRO DESDE ADENTROOO
—TE LLEVO AL HOSPITAL
—No...espera...— dijo ella y tragó saliva. —Yo...siento al bebé muy abajo...necesito que veas...

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