Cuando Frida se fue, Almendra entró al vestidor a elegir qué ponerse.
Simón y Frida se habían esmerado al máximo. Toda la ropa del vestidor había sido seleccionada cuidadosamente por ellos. Cada prenda era de una marca de lujo, de las colecciones más exclusivas, con precios que iban de cientos de miles a millones.
El ochenta por ciento de la ropa era de la marca «CASA ALMA», la favorita de las herederas y damas de la alta sociedad de La Concordia.
Eligió una camisa blanca, unos jeans azules y unos tenis blancos, el conjunto preferido de cualquier chica. Se dejó el pelo negro y largo suelto sobre los hombros. Su piel, de una blancura nívea, no necesitaba maquillaje. Sus facciones, finas y radiantes, le daban el aspecto de una estudiante universitaria inocente, de una belleza pura y limpia.
Justo cuando iba a bajar, escuchó la voz de Simón desde el piso de abajo.
—¿Está todo listo? ¡Mi pequeña está a punto de bajar!
—¡Sí, señor, todo está listo!
Una rara curiosidad se apoderó de Almendra. Quería ver qué sorpresa le habían preparado Simón y Frida.
Se acercó a la ventana y corrió la cortina. Lo que vio la dejó sin aliento.
En el jardín, sobre el césped verde, habían construido un corazón gigante de un rosa intenso. Estaba hecho con miles de costosas rosas ecuatorianas. En el centro, con rosas rojas, habían escrito: «Pequeña, ¡bienvenida a casa!». Y debajo: «Papá y mamá te quieren».
El corazón de Almendra se conmovió profundamente. ¿Así se sentía el amor de un padre y una madre? Era una sensación extraña, pero maravillosa.
A un lado del corazón, había innumerables pedestales blancos, cada uno con una caja de regalo de diferentes tamaños. Eran tantos que no se podían contar.
Al otro lado, había cinco autos estacionados en fila: un Rolls-Royce, un Bentley, un Ferrari, un Lamborghini y un Maybach, todos modelos de edición limitada, de diferentes colores y estilos. También había tres impresionantes motocicletas de estilo futurista que hicieron brillar los ojos de Almendra. No se esperaba que sus padres le hubieran preparado algo así.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Los Secretos de la Hija Recuperada