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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 499

Betina se sintió incómoda.

Pero rápido se compuso.

—De todas formas, gracias, hermana. En el futuro, ¿puedo pedirte consejos sobre piano?

Almendra alzó una ceja y miró a Betina con sorpresa.

Betina le devolvió una sonrisa amable.

Almendra sabía que Cristian había ido a hablar con Betina hoy; parecía que había surtido efecto, aunque quién sabe cuánto duraría.

—Depende de mi humor.

Betina no se enojó y dijo sonriendo:

—Con que no me rechaces me conformo, hermana.

Frida y Simón, al ver esto, se sintieron muy aliviados.

—Betina, tu hermana tiene ese carácter, pero tranquila, si tienes alguna duda búscala, seguro te ayuda.

Betina asintió sonriendo:

—Sí, ya lo sé, papás.

Por la noche, la familia estaba cenando junta en un ambiente muy armonioso cuando, de repente, sonó el celular de Almendra.

Lo tomó y vio que era Mauricio.

—¿Qué pasa?

Mauricio le dijo algo que hizo que a Almendra le cambiara la cara. Su voz se volvió grave:

—¡Voy para allá!

Y acto seguido, colgó y se levantó de la silla de golpe.

—Alme, ¿qué pasó? —preguntó Simón apresurado.

Almendra miró las caras tensas de todos y no dio detalles:

—Voy a ver.

Dicho esto, dio media vuelta y salió disparada como un vendaval, desapareciendo de la vista.

Cristian, preocupado, salió tras ella:

—Voy a ver qué pasa.

Frida asintió:

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