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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1464

—Félix es muy decente, no tiene ninguna amante.

Aldana sacó de su mochila el regalo que había preparado y se lo entregó a Casiana. —Casiana, este collar lo diseñé yo misma, tómalo como un detalle por conocernos.

—Qué hermoso.

Casiana lo abrió y descubrió un collar de zafiro con forma de gota de agua; el diseño era sumamente refinado.

Mostró una dulce sonrisa y dijo con ternura: —Gracias, Aldi. Me gusta mucho.

Solo que...

Aunque no tuviera una amante, sí tenía un amor platónico.

—Casiana, ¿te vas a divorciar de Félix? —Aldana levantó la mirada hacia los hombres a lo lejos, luego clavó sus ojos de estrella en ella y preguntó con seriedad.

—¿Eh?

La chica era bastante directa, y Casiana casi no supo cómo reaccionar.

¿Félix ya le había avisado a su familia con antelación?

—Es un asunto un poco complejo.

Casiana quería explicarle a la joven, pero no sabía por dónde empezar.

—¿Te trata mal?

Aldana lo pensó y habló en voz suave.

—No —los ojos de Casiana se abrieron de par en par y lo refutó de inmediato con suma seriedad—: El Dr. Hidalgo es una excelente persona, el divorcio es por mi culpa.

—¿Tienes a alguien más? —parpadeó Aldana, sus pestañas revoloteando ligeramente.

—No.

Casiana, del susto, casi se atraganta, agitó las manos a toda prisa y contuvo una sonrisa: —A la fuerza ni los zapatos entran; en el amor no se puede forzar nada.

—¿A la fuerza ni los zapatos entran?

Al escuchar eso, Aldana frunció el ceño y movió sus labios rojos: —A mí solo me importa si los zapatos son míos o no. Que aprieten un poco me da igual, mientras me los pueda poner.

—Pero... —Aldana miró a Casiana, notó la desilusión en su rostro y parpadeó—: Casiana, ¿a ti te gusta Félix?

"..."

Al ver que no le quitaba los ojos de encima a Aldana, Félix sonrió: —¿Te cae bien?

—Sí —asintió Casiana—. Aldi es muy adorable y tiene un carácter muy lindo. Además me regaló un collar, debe ser muy costoso, ¿no?

—No te preocupes, ella tiene dinero. —Félix empujó la silla de ruedas de regreso al edificio, mientras en su mente repasaba el "Método para conquistar a la esposa" que Rogelio le había enseñado.

Para ganarse el corazón de alguien, primero hay que conquistarlo por el estómago.

A Casiana parecía encantarle la buena comida.

Podía aprender a preparar sus platillos favoritos y sobornar su estómago para empezar.

Otra táctica era "Seducir con sus encantos".

Tanto mujeres como hombres son criaturas muy visuales.

Las personas y cosas hermosas siempre atraen la atención.

El viejo zorro le había dicho que la razón por la que Aldana se había fijado en él al principio...

Fue en gran parte por su rostro y su buena figura.

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