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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1565

Esta chiquilla siempre tenía la costumbre de guardarse todo para sí misma; si ella no hablaba, nadie podría sacarle una palabra.

En fin.

De todos modos, Wilfredo regresaría en un par de días. Él siempre estaba lleno de ocurrencias, que se encargara de contentarla él mismo.

***

Inés y Aldana se despidieron en la entrada del campus.

Ambas tomaron caminos distintos hacia la Facultad de Informática y la de Derecho.

No había caminado mucho cuando Inés notó que las chicas a su alrededor la miraban de reojo.

Luego se juntaban a murmurar cosas ininteligibles, y sus miradas estaban cargadas de conmoción y asco.

Inés no entendió el motivo, y como últimamente estaba agotada física y mentalmente, ni siquiera le importó.

Apresuró el paso hacia el salón.

En cuanto cruzó la puerta, el aula que antes era un bullicio se quedó en absoluto silencio.

Todos la clavaron con miradas de confusión, para luego apartar los ojos de golpe.

Inés apretó los labios. ¿Qué estaba pasando?

Ese día solo tenía una clase magistral.

Al terminar, Inés se fue directo a la biblioteca a buscar información y se quedó ahí hasta la noche.

Cuando volvió a salir, ya estaba oscuro.

Recibió un mensaje de Wilfredo:

[Regreso a la capital mañana por la tarde. Te llevo un regalo.]

Inés leyó la frase una y otra vez. Tras pensarlo un momento, respondió:

[¿También le trajiste algo a mi prima?]

Wilfredo: [Por supuesto, nadie se va a quedar sin regalo.]

A Inés se le hizo un nudo en la garganta.

¿Por qué le traía un regalo? Porque la consideraba una «hermanita menor», igual que a Aldana.

Wilfredo: [Te lo llevo mañana.]

Inés: [Puedes dejárselo a mi prima para que me lo dé ella. Gracias, Wilfredo.]

***

Otra noche de insomnio.

Al día siguiente, Inés fue a su clase de las ocho de la mañana con unas ojeras terribles.

Sus compañeros la miraban de reojo en silencio, y de nuevo, con esa misma expresión extraña.

Aunque el entorno y la figura del hombre estaban completamente difuminados, el rostro de Inés se veía con total claridad.

No se lograba identificar al sujeto, pero la atmósfera en la foto gritaba intimidad por todos lados.

Los dedos de Inés temblaron, y su rostro perdió todo el color, quedando blanco como el papel.

¿Quién había tomado esa foto?

Deslizó hacia abajo.

La sección de comentarios ya superaba los miles.

[Usuario 1: ¿Inés no estaba saliendo con Kilian, de nuestra facultad? ¿Cómo es que ahora se anda enredando con otro hombre?]

[Usuario 2: ¡Sí! Los dos siempre andaban juntos. Kilian le llevaba el desayuno todos los días, se veían súper tiernos.]

[Usuario 3: Las apariencias engañan. Algunas se ven como moscas muertas, pero en realidad tienen más veneno que una víbora.]

[Usuario 4: Qué asco. Manteniendo a Kilian enganchado mientras se revuelca con otro por detrás.]

[Usuario 5: Por cómo viste el tipo, parece que tiene mucho dinero.]

[Usuario 6: ¿No decían que este sujeto ya está casado? ¿Inés se metió a rebajarse de amante?]

[Usuario 7: ¿El de arriba sabe la verdad? ¡Cuenta el chisme completo!]

[Y debajo, una avalancha de gente comentando "+1".]

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