Entrar Via

Matrimonio por un embarazo accidental romance Capítulo 58

POV Lisandro

A la mañana siguiente.

Desperté lentamente. Durante unos segundos no recordé dónde estaba.

Entonces sentí el calor de un cuerpo junto al mío.

Giré la cabeza.

Evania dormía a mi lado. La observé en silencio.

Su rostro estaba tranquilo. Después de todo, verla dormir así me provocó una sensación que no pude explicar.

Por un segundo... Creí que era un sueño.

Un hermoso sueño del que no quería despertar.

La acerqué más a mí.

Rodeé su cintura con mis brazos y apoyé el rostro cerca de su cabello.

Respiré profundamente.

Su aroma. Su calor. Su presencia.

Todo aquello se sentía demasiado real.

Y entonces, por fin, dejé de mentirme.

Lo acepté. Lo acepté completamente.

La amaba. Amaba a Evania.

No sabía exactamente desde cuándo había ocurrido.

Quizá había comenzado mucho antes de que pudiera reconocerlo.

Quizá estaba ahí cuando la vi convertirse en madre, cuando la vi luchar por nuestros hijos, cuando la vi soportar cosas que ninguna mujer debería haber tenido que soportar.

Quizá la había amado incluso cuando todavía era demasiado orgulloso para admitirlo.

Pero sí sabía cuándo finalmente me di cuenta.

Fue el día en que pensé que podía perderla.

El día en que la vi herida y comprendí que mi mundo podía quedarse vacío en cuestión de segundos.

En aquel momento había sentido un miedo que nunca había experimentado.

No era miedo a perder a la madre de mis hijos. Era miedo a perderla a ella. A Evania.

A la mujer que, incluso después de todo lo que le hice, seguía teniendo un lugar dentro de mí que nadie había podido ocupar.

Cerré los ojos.

—Te amo —susurré.

Quería decírselo cuando despertara.

Quería mirarla a los ojos y pronunciar aquellas palabras.

Sin excusas. Sin orgullo.

Sin esconderme detrás de nada.

Por primera vez quería ser completamente sincero con ella.

Iba a hacerlo. Estaba decidido.

Pero entonces...

Mi teléfono comenzó a sonar.

El sonido rompió el silencio de la habitación.

Fruncí el ceño.

¿Quién llamaba tan temprano?

Tomé el teléfono. Era Irene.

Contesté.

—¿Sí?

No tuve tiempo de decir nada más.

Su voz sonó desesperada.

—¡Lisandro!

Me incorporé inmediatamente.

—¿Qué ocurre?

—¡Es Constanza!

Mi expresión cambió.

—¿Qué pasó?

—Me llamó hace unos minutos.

Irene comenzó a llorar.

—Dice que quiere suicidarse.

Sentí un vacío en el estómago.

—¿Qué has dicho?

—¡Constanza quiere matarse!

Me levanté de la cama.

Evania comenzó a moverse detrás de mí.

—¿Dónde está?

—Está en un edificio abandonado cerca de la casa de los Lagos.

Mi corazón comenzó a latir con fuerza.

—Voy para allá.

—¡Lisandro, escucha!

La voz de Irene se volvió todavía más desesperada.

—Si ella muere, será por tu culpa.

Me quedé en silencio.

—¡Ella está completamente desesperada! ¡Dice que ya no tiene nada, que tú dejaste de amarla! ¡Ve y sálvala!

Irene colgó.

Me quedé mirando el teléfono.

Por un instante no pude moverme.

Otra vez Constanza. Otra vez una crisis. Otra vez yo en medio de algo que no quería.

Miré hacia la cama.

Evania ya estaba despierta.

Me observaba. Sus ojos encontraron los míos.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Matrimonio por un embarazo accidental