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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 154

Al final del sendero había un jardín de flores. Se sentó en una banca y levantó la vista para contemplar las estrellas. La brisa nocturna sopló, moviendo los cabellos sueltos alrededor de sus orejas.

Justo cuando estaba absorta en sus pensamientos, la figura de un hombre esbelto y apuesto entró en su campo de visión.

De él emanaba el perfume que Fátima Sarmiento solía usar. Sus ojos oscuros, profundos como el abismo, la observaban fijamente.

Estaba de pie a contraluz, por lo que la lámpara a sus espaldas desdibujaba su silueta, dejando su rostro atractivo completamente inexpresivo.

—¿Por qué viniste a este evento con Renato Jiménez?

Su voz era tranquila, como si hiciera una pregunta cualquiera, pero Magdalena, que lo conocía muy bien, notó el claro tono de reproche.

Aunque ella tampoco entendía del todo por qué Renato la había llevado esa noche, ¿qué derecho tenía Lázaro a cuestionar su vida privada?

Se dibujó una leve sonrisa en sus labios, y respondió con calma:

—Como ya viste, esta noche soy su pareja.

Lázaro apretó sus delgados labios, visiblemente molesto por esa respuesta evasiva.

—¿Acaso no te das cuenta del revuelo que causará el que hayas venido con él? ¡Mañana estarán en las portadas de todas las revistas!

Ella replicó sin darle importancia:

—¿Y eso qué?

Si Octavio Sarmiento se enteraba, seguro se pondría muy contento, ¿no?

Mientras Renato no desmintiera su relación, aquellos que tenían negocios con la Corporación Sarmiento dejarían de presionar a Octavio. Dada la situación de la empresa, esto resultaba un pequeño beneficio.

Al ver esa sonrisa encantadora y escuchar aquella respuesta tan desinteresada, él sintió una punzada de dolor en el corazón.

Con la voz ronca, le advirtió:

—Aléjate de él.

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