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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 491

A Bahía del Sur llegó una visita inesperada; no era otra que Susana. Magdalena le sirvió agua y la colocó sobre la mesa de centro.

—Toma un poco de agua, mamá.

Susana llevaba un elegante abrigo oscuro con detalles de suave pelaje en el cuello, luciendo una postura llena de gracia y opulencia. Se sentó erguida en el sofá.

—¿Y Renato?

Él la había llamado al mediodía para avisarle que tenía un compromiso de negocios y regresaría tarde.

—Aún no ha vuelto —respondió Magdalena.

Susana tomó el vaso, bajó la mirada hacia su bebida favorita y luego la observó.

—Qué detalle de tu parte.

Justo antes de servirle, Magdalena le había preguntado a Olga qué prefería Susana. Olga le indicó su bebida favorita; por suerte, no se había atrevido a prepararle un café o un té cualquiera por iniciativa propia.

Aunque estaba en su propia casa, Susana no le ofreció que se sentara, así que Magdalena no tuvo más remedio que quedarse de pie a un lado.

Olga salió con un plato de frutas y lo dejó sobre la mesa.

—¿La señora vino a buscar al señor? Lo llamaré por celular ahora mismo.

Eran apenas las siete de la noche. Susana sabía muy bien que Renato solía tener cenas de negocios.

—No es necesario, lo esperaré aquí.

Olga asintió y se retiró en silencio.

Susana miró a Magdalena. Aunque la joven se había mantenido de pie todo el tiempo, no mostraba la menor incomodidad; su actitud serena y elegante la dejó bastante satisfecha.

—Siéntate —dijo en un tono calmado.

Magdalena se sentó en el sofá. Por un momento, ninguna de las dos supo qué decir, y el ambiente se volvió un poco tenso.

Olga le sirvió un vaso de agua también a Magdalena y se lo acercó. Al verlas tan calladas, se sintió ansiosa, pero no había nada que pudiera hacer.

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