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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 504

La voz de Paula sonó entrecortada:

—Damián... suéltame... alguien va a venir... vete de aquí...

La voz del hombre reflejaba una ira contenida:

—¡Me dan ganas de estrangularte ahora mismo!

Aunque no podía verle el rostro, por la voz Magdalena supo de inmediato que se trataba de Paula Suárez. La ceremonia de compromiso estaba a punto de comenzar y ella estaba...

Una mano se posó de pronto en su hombro. Estuvo a punto de gritar por el susto, pero el hombre le tapó la boca y la hizo girar.

Al darse cuenta de que era Renato, Magdalena suspiró aliviada.

Él la llevó de vuelta a la sala de descanso. Al ver que la había asustado, le dio un beso en la frente para tranquilizarla.

—¿Por qué no te quedaste aquí adentro? ¿A qué saliste?

—Salí a buscarte —dijo, intentando calmar su respiración agitada por el susto. Tomó aire y continuó—: Acabo de ver a Paula y a su prometido en el cuarto de limpieza...

Renato la interrumpió:

—Ese no es su prometido.

Magdalena se quedó boquiabierta. Si ese tal Damián no era el prometido, entonces los dos estaban... ¡teniéndo una aventura!

¡Estaba a punto de comprometerse y se estaba revolcando con otro a espaldas de su novio!

Al ver su rostro lleno de asombro, Renato le dijo:

—El banquete está por empezar. Es hora de salir.

Magdalena recompuso su expresión, salió con Renato de la sala y caminaron hacia el salón principal.

Justo al doblar la esquina, se toparon con Doña Rita.

Llevaba un elegante vestido de gala rojo oscuro con bordes dorados que la hacía lucir muy distinguida. Llevaba pendientes y un collar de perlas, y su cabello estaba recogido en un peinado impecable.

Se dirigió a ellos:

—¿De casualidad han visto a Paula?

Sin alterar su expresión, Renato respondió:

—No la hemos visto.

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