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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 656

Sala de reuniones del Grupo Centauro.

Adán Suárez esperaba impaciente con un vaso de agua entre las manos. La puerta se abrió y Renato Jiménez entró con rostro impasible, sosteniendo un sobre manila en la mano.

Adán se levantó de inmediato, esbozando una sonrisa aduladora.

—Presidente Jiménez.

Renato lo miró con indiferencia, tomó asiento frente a él, dejó el sobre en la mesa y preguntó con tono frío:

—¿Qué quiere?

Adán titubeó un momento.

—Presidente Jiménez, fui a la Mansión Jiménez y el mayordomo me dijo que viniera a buscarlo a usted.

Renato estaba al tanto. Él mismo le había dado la orden al mayordomo: si Adán volvía a la mansión, debía mandarlo directamente con él. Hacía una hora, el mayordomo le había confirmado por teléfono que Adán había estado allí.

Observó al hombre codicioso frente a él sin ninguna expresión.

—¿Quiere cincuenta millones?

Adán sintió un escalofrío ante su mirada penetrante, pero la idea de los cincuenta millones, que le permitirían saldar sus deudas, lo armó de valor. Asintió con firmeza.

—Sí.

Renato soltó una carcajada fría, llena de desprecio.

—¿Y por qué debería dárselos?

Adán entró en pánico, temiendo que se negara, pero al recordar que tenía a Ignacio Jiménez en sus manos, recuperó la confianza.

—Me imagino que aún no sabe lo que hay entre su padre y Doña Rita, ¿verdad?

El rostro de Renato no cambió en lo absoluto. Con sus dedos largos y estilizados, se ajustó los gemelos de la camisa.

—Dos viejos amigos comiendo y tomando algo juntos, ¿qué tiene de escandaloso?

El tono de Adán se volvió más agresivo.

—Lo que hay entre ellos no es de simples amigos.

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