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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 512

Por el bien de la Corporación Sarmiento, Octavio Sarmiento casi la obligó a casarse con un hombre muchísimo mayor y a convertirse en la madrastra de sus hijos.

Como hija de un empresario, aunque disfrutaba de una vida acomodada, a veces la realidad no era tan deslumbrante como parecía desde afuera.

Ella misma había caminado por ese abismo, por lo que podía comprender mejor que nadie la impotencia y el dolor de esa situación.

Renato soltó una risa irónica:

—Esa mujer no merece tu lástima.

Ella giró el rostro para mirarlo:

—¿Por qué lo dices?

Con un tono lleno de insinuaciones, Renato respondió:

—Todo lo que le está pasando se lo tiene bien merecido.

Magdalena lo miró fijamente:

—¿Acaso sabes algo?

Él fue conciso:

—No demasiado, pero justo lo suficiente.

Al notar que no tenía intenciones de dar más detalles, Magdalena, con su habitual inteligencia, decidió no insistir y se dedicó a observar por la ventanilla los altos edificios y los árboles que pasaban a toda velocidad.

Media hora más tarde, el auto se detuvo frente a un exclusivo restaurante de comida italiana. Magdalena se bajó primero y esperó en la entrada mientras Renato estacionaba. Una vez que regresó, entraron juntos al establecimiento.

Como ya había pasado la hora habitual de la cena, el lugar estaba bastante vacío. Ambos se sentaron en una mesa junto a la ventana.

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