Entrar Via

Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 554

Como ya le habían pagado, al joven no le importó en absoluto. Se bajó y le entregó las llaves del auto. Irene subió, echó un vistazo al hombre que dormía profundamente en los asientos traseros, metió la llave en el contacto y se incorporó a la avenida principal.

Cuando Lázaro Guzmán despertó, el silencio de la madrugada lo envolvía todo. Apoyó una mano en la frente; sentía que la cabeza le iba a estallar del dolor.

—Despertaste —se escuchó una voz femenina muy suave.

Se incorporó y miró por la ventanilla. Ya era muy tarde en la noche y el auto estaba estacionado a un lado de la calle. Entonces miró hacia el asiento del conductor y vio a Irene.

—¿Por qué estás tú aquí?

Irene giró la cabeza para mirarlo.

—Estabas muy ebrio y no sabía dónde vives, así que no me quedó más remedio que estacionarme aquí a esperar a que despertaras.

Lázaro se frotó la sien adolorida y bajó la ventanilla. El viento helado entró de golpe, despejándole un poco la mente y disipando el fuerte olor a alcohol que inundaba el vehículo.

Con la voz ronca, le dijo:

—Puedes irte.

Irene abrió la puerta y se bajó del auto. Caminó hacia una tienda de conveniencia abierta las veinticuatro horas al otro lado de la calle y regresó poco después.

Al escuchar que se abría la puerta, él levantó la mirada.

—¿A qué volviste?

Irene llevaba una botella de agua purificada. La abrió y se la ofreció.

—Toma un poco de agua.

Lázaro la tomó y bebió un par de tragos. Su garganta seca dejó de arderle como si estuviera en llamas.

—Gracias.

—¿Dónde vives? ¿Quieres que te lleve? —preguntó ella.

Lázaro dejó la botella en el asiento contiguo, sacó su billetera, extrajo todo el efectivo que llevaba y se lo tendió. El dolor de cabeza hacía que mantuviera el ceño fruncido.

—Toma el dinero y vete ahora mismo.

Irene miró el dinero y palideció.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Me Casé con el que Pagó Mi Venganza