Entrar Via

Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 835

Al tercer día de regresar de su luna de miel, Magdalena se reincorporó oficialmente a su puesto en la Editorial Iris.

Renato Jiménez no estaba muy contento con la idea. De hecho, el mismo día de su regreso, la llamó para intentar convencerla.

—Si quieres trabajar, puedes venir al Grupo Centauro. Si no te gusta el departamento de secretaría, puedes elegir el que quieras, el que más te acomode —la voz suave de Renato llegó a través del auricular.

Mientras hablaba, Magdalena caminó hacia el baño:

—Toda la empresa sabe que eres mi esposo. ¿Quién se atrevería a asignarme trabajo de verdad?

Renato soltó una risa profunda y resonante:

—Puedo ordenarles que te traten como a cualquier otra empleada.

Al entrar al baño, se apoyó en el lavamanos y murmuró:

—Tal vez lo hagan en la superficie, pero en el fondo seguirán tratándome como a la esposa del presidente. Solo me darían tareas sencillas para no sentirse intimidados, y yo me sentiría muy incómoda.

El tono de Renato denotaba cierta resignación:

—Magda, solo estaré tranquilo si te tengo bajo mi propio techo.

Aún tenía secuelas por lo que había ocurrido el día de su boda. Solo se sentía seguro si ella estaba en un lugar donde pudiera protegerla.

—Santiago y la Directora Zavala están en la editorial, no tienes de qué preocuparte —al otro lado de la línea, ella adoptó un tono mimoso y dulce—. Mi amor, si no voy a trabajar a un lugar donde me sienta a gusto, estaré triste todos los días, y tú no quieres que tu esposa esté triste, ¿verdad?

El tono dulce y suave que Magdalena usaba para consentirlo era la debilidad de Renato, por lo que terminó cediendo.

Justo en ese momento, Sonia entró al baño. Logró escuchar el final de la conversación donde Magdalena hablaba con tanto cariño y le preguntó en tono de broma:

—Magdalena, ¿hablando con tu novio?

Magdalena dejó su celular sobre el lavamanos y abrió la llave del agua:

—No, con mi esposo.

Sonia exclamó sorprendida:

—¿Ya estás casada?

Magdalena asintió:

—Sí.

Sonia preguntó con curiosidad:

—¿Y a qué se dedica tu esposo?

Cerró la llave y se sacudió el agua de las manos:

—Trabaja en una empresa.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Me Casé con el que Pagó Mi Venganza