Yori se lo acercó al cuello y le preguntó a Sofía:
—¿Mamá, se me ve bonito?
Sofía la siguió en el juego.
—Precioso. Como si lo hubieran hecho para ti.
Luego Yori volteó hacia Melisa.
—¡Melisa! Mira el collar que me regaló el señor Soto. ¿Se me ve bien?
Melisa sonrió.
—Sí, se te ve bien.
Yori quería usar el collar para marcar territorio, pero observó a Melisa un buen rato y no vio ni un cambio en su expresión.
¿Qué pasaba?
Yori pensó rápido y fingió sorpresa.
—Melisa… ¿no crees que esto es como… una prueba de amor? Se ve carísimo.
Melisa alzó apenas la ceja, miró el collar que se suponía que era para ella pero que había rechazado, y sonrió.
—Sí, la verdad sí está caro. Y es hecho a mano.
Yori se emocionó.
—Yo sí confío en tu ojo. No pensé que al señor Soto le importara tanto.
Le pasó el collar a Sofía.
—Mamá, póngamelo.
Viendo a madre e hija actuando en equipo, y cómo Yori volteaba a verla con ganas de que preguntara algo, Melisa, con humor de quien ve un show, siguió la corriente:
—¿Prueba de amor? Pero tú y Dani se llevan muchos años, ¿no?
Yori se emocionó al pensar que por fin Melisa se había alterado. Se puso toda “apenada” y explicó:
—En realidad, el señor Soto y yo estamos comprometidos desde que era niña. Nos vamos a casar sí o sí. Voy a ser su esposa.
La sonrisa de Melisa se amplió.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA