Por otro lado, Paula, que acababa de terminar de grabar un comercial de champú, recibió un mensaje de su jefe informándole que los guionistas y los inversores de *La Mujer Lobo* habían decidido darle el papel principal a Alba.
El motivo era que consideraban que su rostro tenía cirugías, que no se veía tan natural como el de su rival, ni era tan joven. En pocas palabras, le estaban diciendo que ya se veía vieja.
Al leer aquello, a Paula le hirvió la sangre. Arrojó contra el piso el vaso de cristal que su asistente personal le acababa de dar, haciéndolo pedazos. La asistente se quedó paralizada del susto, deseando que se la tragara la tierra.
Paula agarró su celular, llamó a una amiga y le gritó hecha una furia: —¡Seguro fue esa perra la que les fue con el chisme a los inversores de que estoy vieja y operada! ¡No me pueden quitar el protagónico de *La Mujer Lobo*! ¡Con ese papel voy a ganar el Oscar!
La mujer al otro lado de la línea la escuchó desahogarse y soltó con calma: —¿No has visto las historias de Alba?
—¿Cuáles historias? ¡Si a esa gata la tengo bloqueada desde hace siglos! —escupió Paula.
—Anda de invitada especial en el concierto de «Apex» y se topó con un viejo conocido. ¿A que no adivinas quién?
—¡Me vale madre quién sea! ¡No te llamé para echar chisme! ¡Quiero que esa escuincla desaparezca del medio! ¡Quiero verla hundida!
La voz de su amiga siguió igual de tranquila: —Nicanor trae nuevo juguete. Te acabo de mandar las fotos, échales un ojo. Siento que ya he visto a esa tipa en algún lado.
Paula se quedó helada. Al escuchar que Nicanor tenía una nueva amante, sintió como si le apretaran el corazón; le dolió en el alma.
—¿Y ahora quién es? ¿Qué actriz es esta vez?
—Míralo tú misma.
Las mujeres del espectáculo rondaban a Nicanor como zopilotes a la carne fresca, esperando ansiosas el día en que el poderoso y apuesto hombre de negocios se fijara en ellas para que las sacara de pobres.
El chisme de que Nicanor estrenaba conquista no tardó en esparcirse en su círculo.
Paula respiró hondo, se calmó y abrió las fotos. Habían sido tomadas en el concierto y solo se veía el perfil borroso de la chica, pero, tras hacer zoom y analizar esos rasgos tan familiares, de repente esbozó una sonrisa.
—¿Dices que Alba anda regando el rumor de que es la nueva amante de Nicanor?
—Sí, pues como también anda tras sus huesos, seguro se está muriendo de coraje igual que tú.
La expresión de Paula se endureció por un segundo, pero luego sonrió de lado: —Al contrario. Me parece una excelente noticia. Ese papel en *La Mujer Lobo* ya es mío.
***
Al principio, a Melisa le entretuvo el ambiente del concierto y ver a los muchachos, pero estar sentada ahí viendo lo mismo por dos horas ya se le hacía eterno.


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