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ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA romance Capítulo 434

Tormenta y los demás se quedaron mudos. Al oírla, todos sintieron un escalofrío al recordar el chip que llevaban implantado en el cuello, y se disculparon de inmediato.

—Perdón, jefa. Es que últimamente nos han bajado los pedidos por culpa de las sucursales de Aris. Están rematando los precios y haciéndonos competencia desleal.

Melisa entrecerró los ojos.

—¿Rematando precios?

—Así es —confirmó Ruiseñor—. Pero a mí se me hace que sus ofertones van dirigidos a la Federación de Oceanía y a Las Palmeras. Lo hacen para sacar el inventario de los aviones y reactivar su cadena de producción. Ya sabe, promociones de "llévate un avión y te regalamos unas metralletas". Y le apuesto lo que quiera a que las armas que regalan son una porquería; seguro traen defectos de fábrica.

Tormenta agregó:

—Aparte de vender sus aviones, seguro lo hacen para jodernos a los traficantes independientes que no estamos metidos en ningún cartel.

Ruiseñor chasqueó la lengua.

—Ni siquiera es sospecha, es la pura verdad. Nuestra fábrica está en la misma isla que la de ellos. Y para acabarla de amolar, tenemos unas minas de uranio que nos traen ganas desde hace un buen.

Melisa se quedó pensando.

—¿Desde hace cuánto están con eso?

—Desde que encontraron petróleo cerca del estrecho de Pérez, Aris empezó a rematar sus armas —explicó Ruiseñor—. Al principio ni los pelamos, pero hace poco empezamos a perder clientes. Ya hasta nos están bajando negocios con la mafia y bloquean pedidos que iban para nosotros.

Después de todo, tener semejante mina de uranio y no usarla ni venderla, pondría nervioso a cualquier traficante de armas.

Especialmente a Aris, cuyo objetivo final, además de hacerse rico con las guerras, era apoderarse de su uranio. Ese material no solo era clave para hacer bombas nucleares, sino que también era el combustible para portaviones y submarinos. Si Aris le ponía las manos encima, podría ofrecer un paquete completo a las potencias mundiales y nadie podría hacerles sombra.

Hoy en día, el uranio de alta pureza era monopolio de unos cuantos países. La mina de Melisa era una de las reservas privadas más grandes y puras que se conocían. Como Aris no podía conseguirlo por vías legales, ella era su mayor obstáculo y su mayor tentación.

La sala de chat se sumió en un silencio absoluto. Solo se escuchaba la estática de la transmisión encriptada y el leve golpeteo de los dedos de Melisa contra la mesa.

Después de un buen rato, la voz fría e inquebrantable de Melisa rompió el silencio:

—Escúchenme bien. Dejen de rogarle a los clientes que se fueron. Si prefirieron irse por lo barato y las promociones, que asuman los riesgos de esa porquería de calidad. Nosotros no andamos pidiendo limosna.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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