Capítulo 113 En cuanto contestó, una voz furiosa resonó en la bocina.
—Olivia, ¿tuviste el descaro de ir a la policía? ¿Por qué denunciaste?
"¿Por fin los contactó la policía?" Quien llamaba echaba chispas del coraje, pero Olivia se mantuvo de lo más tranquila.
—Señorita Muñoz, es su turno —le avisó la enfermera en ese momento.
Olivia sonrió apenas y colgó.
—De acuerdo, gracias.
Lo ignoró y entró al consultorio.
Durante la consulta, el celular siguió vibrando por un buen rato.
—¿Es tu celular? ¿Quieres contestar? —le preguntó el doctor Fuentes.
Negó.
—No se preocupe, seguro es de esos números que llaman para molestar.
Y vaya que lo era.
Después de insistir un rato sin éxito, las llamadas por fin cesaron.
Cuando terminó la sesión, el doctor le retiró las agujas de acupuntura.
—¿Pudiste ir a revisión con el ginecólogo? —El doctor quiso saber.
Olivia entendió todo. Adrián le había preguntado por ese especialista, así que el doctor Fuentes asumió que la consulta era para ella. Al parecer, el médico no había salido de su consultorio en todo el día y no tenía idea de a quién habían llevado a revisar.
Sonrió.
—No, ya no iré.
"Tampoco tengo por qué estar enseñándole mis heridas a todo el mundo".
El doctor asintió.
—De hecho, si ninguno de los dos tiene problemas de salud, no hay por qué apurarse. Todavía son muy jóvenes.
—Tiene razón. Muchas gracias, doctor. ¿A qué hora vengo mañana? —preguntó ella, recordando que había reprogramado su cita en la oficina de visados—. ¿Cree que se pueda en la tarde?
—Claro que sí, mañana estaré aquí todo el día.
—Qué bárbara, le echaste muchas ganas. ¿Quieres que te ayude a cambiarte? —se ofreció la muchacha con empatía, ya que Olivia traía puesto un uniforme especial de la clínica.
Olivia sentía que se había metido a bañar con todo y ropa. Se negó; solo quería descansar un momento.
Sentía que el cuerpo se le deshacía a pedazos y las piernas ya no le respondían.
—Bueno, descansa. Cuando estés lista para cambiarte, tocas el timbre y vengo a ayudarte —le indicó la enfermera antes de retirarse a seguir con sus labores.
Olivia asintió, intentando recuperar el aliento. Su idea era sentarse en la banca, pero las fuerzas la abandonaron. Perdió el equilibrio y terminó resbalándose hasta caer al suelo.
Trató de incorporarse para subir al asiento, pero sus piernas, débiles como gelatina, se negaban a sostenerla. Por más que lo intentó, no logró ponerse de pie.
Quiso apoyarse en el borde de la banca con ambas manos para impulsarse, pero los brazos le temblaron.
Terminó riendo con resignación. Daba igual, se quedaría ahí; el piso también servía para descansar.
Cerró los ojos y aflojó todos los músculos, dispuesta a esperar a que la energía le regresara poco a poco.
De pronto, alguien irrumpió en la sala de forma brusca, desbordando furia.
—¿Por qué no contestas el maldito celular?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...