Capítulo 116 —¿Qué traes con ese tonito? ¿Qué quieres decir? — Adrián se paró frente a ella—. Pau sufrió muchísimo por la violencia de su exnovio a causa de sus problemas de fertilidad. No poder tener hijos la dejó traumada. Como su amigo, supe de un buen doctor y la traje a consulta, ¿tiene algo de malo? ¿Hasta de esto vas a tener celos?
Olivia mantuvo la sonrisa y negó.
—No, no tengo celos. En serio te equivocas. Si te gusta verla tomar su medicina o darle masajes en la panza, es muy tu problema y no me voy a meter. Pero yo también tengo derecho a decidir sobre mí. Solo te pido una cosa: no me toques con las mismas manos con las que la masajeas a ella. Me da asco.
—¿Qué dijiste? —Adrián enfureció—. Repítelo.
Quería que lo repitiera. Bueno, entonces no era su culpa si hablaba con mayor claridad.
Olivia levantó la mirada.
—Dije que me da asco.
—¡Es imposible hablar contigo! —estalló de furia—.
Olivia, te lo advierto, si crees que vas a usar este accidente para meter a Pau a la cárcel o para echarla de la empresa, estás muy equivocada. ¡No voy а permitir que eso pase! Te sugiero que no te metas conmigo porque vas a salir perdiendo. ¿En serio crees que puedes ganarme?
En ese momento, le sonó el celular. Al sacarlo, no solo él vio la pantalla, ella también pudo leer el nombre del contacto: Mi Amor Pau.
—Bueno —contestó él, y toda su furia se esfumó para darle paso a un tono suave—. Dime, Pau.
—Adri... —Se escuchó la voz mimada de Paulina del otro lado—. ¿Dónde estás? Tengo miedo...
—Tranquila, aquí estoy —dijo Adrián, pero clavando la mirada en Olivia—. Ya te dije que voy a contratar a los mejores abogados. No voy a dejar que te pase nada.
Esa noche, Adrián no apareció.
No le dolió. Aunque sabía que lo más probable era que él estuviera en casa de Paulina dándole masajitos en la barriga, no sintió nada. De hecho, le pareció perfecto que no fuera; así podía aprovechar el poco tiempo que le quedaba antes de irse del país para disfrutar de su abuelita.
Después de cenar y bañarse, la abuela quiso darle un masaje en la pierna.
Aceptó con gusto. Sabía que, si se ponía a inventar pretextos para decirle que no, la señora se iba a sentir mal.
Así que decidió dejarse consentir al máximо.
Cuando sentía que el calor regresaba a su pierna gracias a las fricciones, entró una videollamada al celular de Mercedes.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...