Capítulo 124 Olivia se quedó pensando en algo y tuvo ganas de preguntarle a Adrián: hace un momento, en la sala de rehabilitación, ¿en serio la detuvo porque le dolía verla sufrir, o solo fue una excusa para sacarla de ahí y hablar sobre el perdón a Paulina?
Pero al final no dijo nada.
La respuesta era obvia: ¡claro que era por lo segundo!
A ver, hasta ese momento, ¿se había molestado en preguntarle si todavía sentía dolor?
Esa sospecha se confirmó en cuanto llegaron a la estación de policía.
Él bajó del auto y entró al edificio sin preocuparse por si ella tenía fuerzas para caminar o si la pierna le seguía doliendo.
Cuando Olivia bajó, le entró una llamada a su celular.
Mientras se quedaba junto al auto para contestar, Adrián ya se había alejado bastante. Por alguna razón se acordó de ella y volteó a verla, pero no la esperó; entró al lugar.1 Ya no esperaba que la balanza se inclinara a su favor.
Cuando terminó de hablar, caminó por su cuenta y entró despacio a la delegación. 3 No se imaginó que Paulina también estaría ahí, y mucho menos acompañada por Beto y Nico. Adrián ya estaba hablando con los oficiales. Paulina estaba sentada llorando, con Beto y Nico a sus costados como si fueran sus guardaespaldas.
Ambos miraban a Olivia con odio, como si fuera su peor enemiga. ¿Tanto la detestaban?

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