Capítulo 160 La enfermera esperaba a un lado. Esperó a que Olivia colgara el celular para ayudarla a asearse, acompañarla al baño y preguntarle qué se le antojaba para comer.
Se moría de ganas por un buen plato de caldo caliente para asentar el estómago, pero primero preguntó por Rosa. Al enterarse de que la señora estaba bien, decidió consentirse un poco.
—Voy a pedir que traigan algo de comer. ¿Me haría el favor de recibirla cuando llegue? —le dijo a la enfermera.
Hizo el pedido en un restaurante conocido por sus caldos nutritivos; eligió unos cuatro o cinco platillos diferentes y se dispuso a esperar.
Mientras tanto, abrió redes sociales por costumbre.
Vio que Daniela había subido una foto de cuando iban en la preparatoria junto a otra de la cena que tuvieron el día anterior. La publicación decía:
"Nosotras hace nueve años y nosotras ahora".
Olivia sonrió al ver las imágenes. En esa época estaba flaca como palo, con una apariencia ingenua y llena de juventud.
La publicación era reciente y todavía no tenía comentarios. Le dio "me gusta" y siguió revisando su inicio, hasta que se encontró con una actualización de Beto.
Beto había escrito:
"Sin importar cómo cambie el tiempo, todo sigue igual que antes. Muchas felicidades a esta parejita".
Debajo del texto había un video. Al reproducirlo, se escuchó una canción:
"Te voy a amar hasta el fin de los tiempos..." Olivia cerró la aplicación.
Resultaba bastante curioso que Beto se tomara la molestia de hacer una declaración pública en nombre de esos dos en redes sociales.
La noche anterior se había emborrachado tanto, y luego había pasado todo el día durmiendo, que los recuerdos se le habían nublado. Sin embargo, ahora lo entendía todo con claridad. La noche pasada, Adrián se había ido a cantar a dueto con Paulina, en el mismo momento en que ella y Rosa sufrían aquel accidente en la casa.
A pesar de todo, la revelación no la tomó por sorpresa.
Considerando el nivel de intimidad que él mantenía con Paulina, cantar canciones románticas juntos ya no era nada del otro mundo.
Bloqueó a Beto en silencio. Ojos que no ven, corazón que no siente; era la mejor solución.
Después de pensarlo un segundo, decidió bloquear también a Nico y a todo ese grupo de amistades.
Llevaba cinco años teniéndolos agregados sin intercambiar una sola palabra con ellos; lo único que hacían era amargarle la existencia.
Su dedo se detuvo sobre el nombre de Adrián por un instante, y aprovechando el impulso, también lo bloqueó.

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