Capítulo 186 —¿Me vas a vender a mí también? —Él se acercó y le pellizcó la mejilla—. ¿Te hiciste adicta a vender cosas de segunda mano?
—Lástima que nadie ofrezca nada por ti —se lamentó Olivia—. Si te vendo a tu Pau, no me va a dar ni un centavo.
Adrián se rio. Al apretar los dedos con más fuerza, le dejó una enorme marca roja en la mejilla.
—¡Ahora eres toda una experta en decir estupideces!
A Olivia le dolió la cara: Él había usado bastante fuerza, lastimándola. A juzgar por su expresión, no le había gustado nada el comentario y estaba realmente molesto.
Era lógico. Pau era su adoración y, como ella acababa de recuperar todo lo que él le había regalado а Paulina, causándole a esa mujer una pérdida de más de un millón de dólares, seguramente Adrián estabа furioso.
—Deja de imaginarte cosas. Pau y yo no tenemos el tipo de relación que crees. Ya te dije, tú siempre serás la señora Vargas. —Al parecer, él no tenía intención de seguir hablando y se metió al baño a ducharse.
Olivia tenía menos tiempo aún para lidiar con él. Solo le quedaban cuatro días y todavía tenía muchas cosas que arreglar.
Sin embargo, ahora contaba con el dinero suficiente, así que no le preocupaba nada. 1 Sonrió con amargura; a fin de cuentas, durante los cinco años de matrimonio con Adrián, él siempre había sido muy generoso en cuestiones de dinero.
Le llegó un nuevo mensaje en Mercado Libre; alguien le preguntaba por un abrigo de invierno de edición limitada.
Curiosamente, esa era la única prenda que Adrián le había comprado en persona.
Ese año, en Navidad, el padre de Adrián había regresado para pasar las fiestas.
Por lo general, Adrián nunca iba a casa de su familia en esas fechas. En sus propias palabras: eran parientes que no le importaban y no tenía caso ir a verlos.
Pero, como su padre había regresado, no le quedó más remedio que asistir.
Olivia incluso sospechaba que su padre no lo había obligado, sino que había ido por voluntad propia. Su intención era lucirse frente a sus familiares, especialmente frente a su padre, para demostrarles que, aun sin el respaldo de la familia, le iba de maravilla.
Y precisamente para presumir, él mismo se encargó de comprar la ropa para las fiestas, eligiendo para ella ese abrigo; una prenda ridículamente cara.
Nunca pensó que lograría venderlo en Mercado Libre, a pesar de haberle puesto un precio extremadamente bajo.
"Claro, dame un momento".
Su propio abrigo fue fácil de encontrar, ya que lo acababa de guardar. Después de grabarlo y enviarle el video, empezó a buscar el de Adrián.
Le costó un poco de trabajo, pero al final logró encontrarlo.
Cuando estaba grabando el video, una voz sombría resonó a sus espaldas.
—¿Qué estás buscando en mi armario?
Olivia se sobresaltó tanto que casi se le cae el celular.
Al voltear, vio a Adrián parado detrás de ella, con el cabello mojado y vistiendo una bata de baño.
—¿Para qué sacaste mi ropa? —preguntó él. Tenía el cabello mojado sobre la frente y las gotas de agua que escurrían hacían que sus ojos oscuros se vieran aún más nítidos y profundos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...