Capítulo 207 —¡Deténganse! —gritó Adrián con desesperación al ver cómo la afilada punta del cuchillo destellaba bajo la luz del sol.
—¿Ya lo pensaste? —El sujeto de gris sonrió siniestramente—. ¿Soltamos primero a tu amiguita?
Adrián miró a Olivia con angustia.
Olivia, por el contrario, se mantenía en calma. Lo observaba con indiferencia para luego desviar la mirada hacia el piso. El sol se había elevado aún más, bañando la superficie con amplios destellos dorados.
—Hagamos algo, vamos a poner las cosas más interesantes para ayudarte a decidir. —El individuo de gris se carcajeó—. A la que dejemos para el final, no respondemos por lo que haga nuestra navaja.
—¿Qué quieres decir con eso? —preguntó Adrián furioso.
—Significa... —El tipo de gris no paraba de reírse—.
Que para cuando le toque a la segunda, quizás ya tengamos las manos cansadas y terminemos arruinándole la cara por accidente...
Tanto el individuo de gris como el repartidor apoyaron al mismo tiempo las hojas de las navajas contra las caras de Olivia y de Paulina.
—No... —La mirada de Adrián iba de Olivia a Paulina, con una angustia insoportable.
A estas alturas, Paulina ya no se atrevía a quejarse ni a abrir la boca; tenía la cara pálida por el terror.
—¡Apúrate! ¡No tenemos todo el día para jugar contigo! Vargas, no estarás haciendo tiempo para Ilamar a la policía, ¿o sí? —gritó el repartidor, perdiendo la paciencia.
—Voy a contar hasta tres. Si no te has decidido para entonces, ¡les arruinamos la cara a las dos! — amenazó el sujeto de gris, y empezó a contar a toda prisa—. Uno, dos, tres...
—¡Dejen ir a Pau!
Apenas pronunció el número tres, el grito de Adrián resonó en el lugar con una fuerza abrumadora y desgarradora.
Por un momento todos se quedaron en silencio, seguido por las fuertes carcajadas del tipo de gris.
Segundos después, todos los secuestradores se le unieron en un coro de burlas.
La adrenalina parecía haberse apoderado de todos los presentes.
Los delincuentes estaban extasiados por la diversión del momento; Ernesto no podía creer que su yerno hubiera elegido a otra mujer para salvarla; y Adrián jadeaba con fuerza, luciendo derrotado y al borde del colapso.
Olivia era la única que mantenía la serenidad.
Ya presentía cuál iba a ser la respuesta, así que no tenía motivos para alterarse.
"Adrián, tú tomaste la decisión. ¿Por qué te derrumbas? ¿Por qué te ves tan destrozado? Yo soy la que está en peligro y ni siquiera me importa ya...", pensó.
—Olivia... —Adrián la miró fijamente; parecía como si alguien lo estuviera asfixiando, incapaz de terminar una oración.
Nadie sabía cómo, pero en el exterior del décimo piso habían instalado una red de seguridad. El hombre se apoyó en ella para tomar impulso y, en un parpadeo, ambos se deslizaron rápidamente hacia abajo hasta perderse de vista.
—¡Olivia, perdóname, llegué tarde! —exclamó Julián mientras la llevaba a cuestas y corría a toda velocidad.
—No, Ilegaste en el momento perfecto. Gracias a ti — respondió ella.
No era el momento adecuado para ponerse a hablar ni intercambiar cortesías; lo primero era escapar de ese lugar.
Julián reunió todas sus fuerzas y siguió corriendo sin mirar atrás hasta llegar al costado del edificio contiguo, donde los esperaba un auto.
La ayudó a subir al auto y rápidamente se sentó en el asiento del conductor. Encendió el motor y aceleraron a fondo, alejándose a toda velocidad.
A pesar de la velocidad vertiginosa, Olivia no le preguntó adónde se dirigían. En ese instante, cualquier lugar del mundo era más seguro que el sitio que acababan de dejar.
Julián detuvo el auto frente a la entrada de un hotel.
—Olivia, ¿no prefieres rentar una habitación para darte un baño y descansar un poco? Yo puedo ir a comprarte ropa limpia.
Olivia acababa de sobrevivir a un secuestro. A decir verdad, cuando sintió la hoja de la navaja contra su cara, más que estar tranquila, se sentía resignada a su destino. Sin embargo, eso no significaba que no hubiera sentido miedo.
En el fondo estaba aterrada. No le asustaba la muerte en sí, sino lo que pasaría con su abuelita si ella llegaba a faltar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...